Cultura

El verbo ígneo de Ana Istarú

Ana Istarú recopila su indiscutible lugar en la poesía hispánica.

Ana Istarú, caracterizada como uno de los siete personajes que representa en su reciente obra   Virus , ofrecida durante el mes de julio en la Sala Vargas Calvo (tel. 2010-1116), situada detrás del Teatro Nacional.
Ana Istarú, caracterizada como uno de los siete personajes que representa en su reciente obra Virus , ofrecida durante el mes de julio en la Sala Vargas Calvo (tel. 2010-1116), situada detrás del Teatro Nacional.

Recuerdo que era una tarde calurosa del 2003 cuando, leyendo atentamente un capítulo del indispensable volumen La maldición de Scheherazade. Actualidad de las letras centroamericanas (1980-1995) [1], de mi querida maestra, la profesora Selena Millares Martín, me encontré con los primeros versos de la poeta costarricense Ana Istarú.

Mi memoria me apunta aún hoy que lo que me impactó profundamente fue no solo la indudable calidad literaria de su escritura, sino la humanidad que rezumaba su discurso: su voz nacía del profundo amor por la vida y el ser humano.

Dentro de la rica tradición de la poesía hispánica, la obra poética de Ana Istarú ocupa un lugar indiscutible.

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