Cultura

Cuando Rubén Darío moró entre nosotros

Cercanísimo. El nicaragüense trabajó en varios periódicos costarricenses de la época y cosechó buenas amistades

Ilustración para el centenario de Rubén Darío
Ilustración para el centenario de Rubén Darío Olga Cajina
Ilustración para el centenario de Rubén Darío (Olga Cajina)

El periodo costarricense de Rubén Darío constituye una etapa sustantiva de empinado ascenso en su estelar trayectoria vital. Fueron nueve meses de felicidad personal y de avances intelectuales. Si se aprecia en conjunto su producción narrativa, poética y periodística de esta fase, se comprueba que el de San José fue para él un tiempo fructífero, poco conocido y subestimado aún. No fue un intermezzo en su carrera, sino un adelantamiento lógico y sólido.

A su amigo escritor cartaginés Rafael Ángel Troyo escribió desde París sobre “su hermosa patria, en la que –no puedo olvidarlo– he pasado horas felices en otro tiempo”.

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