Cultura

Crítica de teatro de 'Chicago': el musical sigue en ascenso

El clásico de la comedia musical de Broadway se ríe de nuestros más bajos instintos

En 'Fuimos por el arma los dos', Billy Flynn (Adrián Céspedes) y Roxie Hart (Silvia Baltodano) cantan sus manipulativos planes. FOTO: Adrián Soto.
En 'Fuimos por el arma los dos', Billy Flynn (Adrián Céspedes) y Roxie Hart (Silvia Baltodano) cantan sus manipulativos planes. FOTO: Adrián Soto. Adrian Soto
En 'Fuimos por el arma los dos', Billy Flynn (Adrián Céspedes) y Roxie Hart (Silvia Baltodano) cantan sus manipulativos planes. FOTO: Adrián Soto. (Adrian Soto)

Roxie Hart y Velma Kelly son astutas criminales con sobrada habilidad para el vodevil (teatro de variedades). Las dos luchan por salir de prisión y, de paso, triunfar en el mundillo del espectáculo. Su camino hacia el éxito es una odisea que se hace posible gracias a un sistema judicial corrupto, los oportunos consejos de un abogado manipulador y la idea generalizada de que las celebridades son intocables.

Quizás, el más relevante acierto de este montaje sea la doble inteligencia –empresarial y artística– de priorizar la calidad del proyecto en todos sus ámbitos. Si consideramos que Chicago es un clásico y que muchos espectadores criollos han podido observarlo en alguna de sus versiones extranjeras, es válida la estrategia de replicar los estándares que la obra alcanza en países de mayor tradición escénica.

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