“La pornografía es un grito, los políticos son un grito, el rencor, el odio, la pobreza, el egoísmo, el consumo idiota y trival, las distancias son un grito”.
Tal iniciativa buscó hacer repensar a políticos, empresarios y académicos sobre el rumbo de la humanidad, al tiempo que propone caminar hacia principios más sociales, colectivos y a favor del respeto a los recursos naturales.
En Costa Rica, el evento consistió en una “narratónica” de poesía, que se realizó en la Casa Cultural Amón-TEC, ubicada en la sede josefina del Instituto Tecnológico de Costa Rica, en barrio Amón.
Andrej Badilla fue uno entre decenas de poetas que compartieron sus versos ayer; para él, la poesía es una forma de mostrar indignación y malestar por los problemas que agobian a la sociedad, una manera de visibilizar las quejas.
Mayor diálogo. El evento “100.000 poetas por el cambio” nació en Estados Unidos de la mano de Michael Rothenberg, poeta, cantautor, editor de la revista literaria electrónica Bigbridge.org, y reconocido activista ambiental.
Los contenidos de la “solicitud de cambio” variaron según la ciudad; por ejemplo, en Jalabad, Afganistán, el mensaje se enfocó en el fin de los conflictos bélicos, mientras en Nogales, México, todo giró en torno al respeto de los derechos de las personas inmigrantes.
En Costa Rica, la lectura fue una rogativa por el golpe de timón en las políticas gubernamentales actuales, detalló Adriano Corrales, coordinador nacional de “100.000 poetas por el cambio”.
“Anhelamos una verdadera concertación nacional, una mayor participación ciudadana. Pedimos por la paz local y mundial, la tolerancia, el respeto a las diferencias, la armonía ecológica y la conciencia planetaria”, manifestó.
Participación. Poetas tanto adolescentes como adultos mayores leyeron sus textos, así como algunos con vasta experiencia y otros que apenas dan sus primeros pasos.
Entre todos destacó doña María Edita Zeledón, ama de casa de 77 años, quien resaltó la necesidad de denunciar las injusticias, sin sucumbir ante el cansancio.
“Oh ppachamama, ábrete con amor, devora envidias, rencores, odios pobreza, pesares, codicias, estamos lo seres huérfanos de amor.
”Abónate con huesos y sangre de hombres valientes que luchan contra tiranías, que ofrendan sus vidas...”, dice el poema de doña María Edita: Oh Pachamama.
Pero no todos los poemas estuvieron relacionados con cambios sociales o conservación de los recursos naturales; algunos fueron también de corte personal, relacionados con la tristeza y el amor.
Para Adriano Corrales, todos los poemas leídos ayer son importantes y todos evocan un cambio, sin importar que sean románticos o de protesta, por ejemplo.
Costanlia Doryan fue una de las artistas que prefirió leer algo más íntimo. Esta estudiante de Ingeniería Química, de 19 años, debutó con su lectura en público.
“Una gota de agua se formó en mí, en mi ojo la concebí, la nutrí, me dejó a cambio su dulce calma, será siempre atada a mi alma... mi gota de agua hizo su casa en mi piel, no se la niego ni le reclamaré, me consoló, se lo agradeceré”, dice un extracto de su poema La gota.