Pedro Capó presentó oficialmente Fulanito, su nuevo álbum de estudio editado bajo el sello Sony Music Latin. La producción, compuesta por 11 temas, ya se encuentra disponible en todas las plataformas digitales y, tras el ciclo de La Carretera (2025), marca el inicio de una etapa decisiva en la carrera del cantautor puertorriqueño.
Más que un simple estreno en el calendario discográfico, este lanzamiento representa para el artista el cierre de una fase migratoria de más de dos décadas y el regreso definitivo del artista a su tierra natal.
Concebido desde la introspección y el homenaje sonoro a la isla, el álbum surge como una radiografía de la resiliencia humana, donde Capó recurre a la figura de un personaje anónimo para ponerle voz a las despedidas, los tropiezos y la búsqueda constante de pertenencia.
Según Pedro Capó, pensó en bautizar su nuevo trabajo discográfico con nombres como Manuelito o buscar alguna etiqueta distinta, hasta que el espejo le devolvió la verdad: el migrante del relato no era un personaje inventado: era él mismo.
“Digo: ‘¡Para Dios! Pues si Fulanito soy yo.’ Yo me monté en un vuelo de American Airlines, me despedí de mi mamá, estuve 22 años fuera de mi país y pasé vicisitudes persiguiendo oportunidades que no conseguía allá”, expresó el cantautor.

La universalidad de la cicatriz cotidiana
De esa epifanía nace Fulanito, un álbum donde Capó dibuja a propósito una figura sin rostro en la portada: una silueta en blanco que puede ser la suya, la de quien cruza una frontera o la de quien lucha en silencio contra la soledad en cualquier metrópoli del mundo.
Para Capó, el concepto de Fulanito trasciende la anécdota personal y se transforma en un manifiesto sobre la condición humana.
“Genuinamente creo que lo que yo experimento individualmente, en esencia, todos lo vivimos. La distancia, la añoranza, la pérdida, el amor, el desamor, la introspección, la soledad... Por eso dibujo muñequitos sin cara, porque puede ser la cara de cualquiera”, reflexionó.
El cancionero no esquiva los golpes. Títulos como Caer y levantarse, El luto o Amar a la mitad delatan una honestidad descarnada.
Al preguntarle si fue difícil mostrarse tan vulnerable, Capó descarta el mito del martirio creativo con una sonrisa calma:
“Vulnerable había que ser; no fue difícil escribirlo, difícil fue vivirlo. A veces estamos en medio del ruido y pensamos que es un laberinto interminable, pero salir y mirarlo desde otro lugar es el lado bonito. Por eso Caer y levantarse: tenemos la capacidad de salir de esos espacios gracias a nuestra resiliencia”, explicó el artista.
El reencuentro con la isla y sus ancestros
Tras años girando por el mundo y explorando el pop global, Fulanito marca un antes y un después: es el disco del regreso físico y espiritual a Puerto Rico. Es un álbum del eco de la música con la que creció.
“Esto suena a la música que hacía mi abuelo, el legendario Bobby Capó, a la que hacía mi papá y a lo que escuché toda la vida”, explicó.
Pedro celebra también el momento de orgullo identitario que vive la isla: “Artistas como Benito (Bad Bunny) han sido punta de lanza para preservar y reintroducir estos géneros a las nuevas generaciones. Me inspiró. La puertorriqueñidad está vibrando fuerte y la comunidad artística está creando desde lo que nos ofrecieron nuestros ancestros”.
Esa reverencia patrimonial se tradujo en el estudio, pues Capó fusionó el pop con bomba boricua, salsa, chachachá y danza puertorriqueña.
El disco es una fiesta de guiños históricos: rescata la introducción de cuerdas de Soñando con Puerto Rico, de su abuelo Bobby; y la elegante orquestación de Tito Rodríguez en Inolvidable. Además, samplea e interpola el himno de Celia Cruz (La vida es un carnaval) y desempolva los versos de Antonio Machado que inmortalizó Joan Manuel Serrat (Caminante no hay camino).
“Fue el disco donde más me he divertido y donde tomamos riesgos sin sentir que arriesgábamos, simplemente porque se sentía bien”, asegura.

Trabajo en conjunto con iLe
Uno de los momentos cumbres del álbum es La danza del voto, una colaboración junto a iLe (Ileana Cabra) enmarcada en la danza puertorriqueña, género nacional por excelencia. “La danza es nuestra música oficial, nuestro himno; siempre quise trabajar una y me intimidaba muchísimo entrar en ese espacio”, admite Pedro.
La canción rehúye deliberadamente del romanticismo edulcorado de las bodas para poner sobre la mesa la crudeza del amor maduro.
“Habla de una perspectiva brutalmente honesta sobre los votos matrimoniales, más allá de las promesas bonitas. Si es amor, va a doler. Vas a conocer caras de mí que no conoces y habrá noches oscuras donde no podré estar para ayudarte. Ahí es donde reside el compromiso verdadero, en abrazar las incomodidades y la fragilidad, no solo en lo fácil”.
Un portal a la memoria viva
El combustible poético de Fulanito proviene también del redescubrimiento sensorial de su tierra. Al volver a caminar por sus calles, brotaron los recuerdos de la infancia. Por ejemplo, Capó mencionó el olor a guiso que evoca las manos de su abuela en Navidad o la estampa costumbrista que inmortalizó en el tema Ay bendito.
“Es un portal a una escena que ya casi no existe: mami tendiendo la ropa al sol, llamándome para almorzar con la novela sonando en la televisión. Casi todo el mundo tiene secadora hoy, pero hay algo profundamente romántico y nostálgico ahí”, relató el intérprete.
Al final de la travesía, cuando se apaga el último acorde del disco... ¿Qué espera Pedro Capó que resuene en el corazón de cualquier migrante o soñador que pulse reproducir?
“Que se encuentren”, concluyó sin titubear. “Que sepan que nuestras realidades no son tan individuales, aisladas o exclusivas como solemos pensar. Son realidades colectivas y solidarias. Si al terminar de escuchar este disco se sienten un poco más acompañados, la misión está cumplida”, afirmó el artista.
Con el estreno de su nuevo material, el cantautor ya puso en marcha la maquinaria en vivo y anunció las fechas de su Fulanito Tour 2027.
La gira comenzará el 13 de febrero en el emblemático Coliseo de Puerto Rico y recorrerá escenarios de Estados Unidos, Chile, Argentina, México y Colombia.
Sin embargo, para los fans costarricenses, la espera continuará, ya que Costa Rica no figura en este primer itinerario confirmado.
