Cine

Denzel Washington condimenta cada filme y muere por la adrenalina

Ganador de dos Óscar de la Academia (1989 y 2002) y un Globo de Oro (1989), Denzel Washington es un selecto y fino condimento para las películas de acción. En Hollywood todos lo saben, él tiene su estilo y nada sería lo mismo si su huella no se hiciera notar.

Por esa razón, Tony Scott se fijó en él para hacer Imparable , aunque esto no hubiera sido suficiente sí el reconocido cineasta no supiera lo que es un secreto a voces: Washington es un adicto a la adrenalina.

Reconocido amante de la acción cardíaca, a Washington le tocó poner su sello a filmes como Asalto al tren Pelham 123 (2009), Man on Fire (2004) –también de Scott– y Plan Oculto (2006), todos con relativo éxito en las taquillas mundiales.

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