Gandhi esperó más de 25 años para presentar en forma su primer concierto sinfónico. La icónica banda costarricense dará dos espectáculos en el teatro Melico Salazar. (Juan Calivá/Cortesía)
En 1998, mientras componían el disco Páginas perdidas en una playa costarricense,Luis Montalbert, Massimo Hernández, Abel Guier y Federico Miranda, los integrantes de Gandhi, soñaban con escuchar su música con el respaldo majestuoso de una orquesta. Prólogo, En el ático y Aquí, la conocida trilogía de Páginas perdidas, lo tiene todo para sonar con potencia, acuerpada por un ensamble completo de cuerdas, vientos y percusión.
El escenario del teatro Melico Salazar, en San José, recibirá de nuevo al cuarteto para verlos vestir de gala sus canciones.Los espectáculos serán el viernes 25 y sábado 26 de julio, ambos a las 8 p. m.
Los recitales prometen ser una experiencia única no solo para los fans asiduos de Gandhi, sino para quienes los escuchen por primera vez. El repertorio fue cuidadosamente curado por los cuatro miembros del grupo para que cada canción encontrara una nueva vida en medio de los arreglos orquestales, obras de Walter Flores, Andrés Soto y Mario Álvarez.
Elegir el repertorio no fue tarea fácil. Como una banda con más de 30 años de trayectoria, las opciones eran muchas. Luis, Abel, Federico y Massimo optaron por una votación democrática: primero seleccionaron las canciones en las que los cuatro coincidían y luego cada uno pudo elegir tres temas adicionales. El resultado es un setlist equilibrado que complacerá tanto a los fans de siempre como a quienes apenas se acercan a su música.
“Es riquísimo ver cómo se amplía y cómo se complementa la orquesta con temas armónicos que de pronto solo están en una línea y se abren; eso da una sensación riquísima. Es, justamente, poner la música en traje de gala”, afirmó el vocalista y pianista Luis Montalbert.
Federico Miranda, Abel Guier, Massimo Hernández y Luis Montalbert son Gandhi. Desde hace más de 30 años la agrupación ha defendido la música original hecha en Costa Rica. (Juan Calivá/Cortesía)
“Gandhi suena bien, pero cuando es con 50 músicos atrás en unísono... se me eriza la piel de la emoción”, agregó Massimo Hernández, baterista de la agrupación.
Con los cuatro Gandhi, en el escenario del Melico estarán cerca de 50 músicos, incluidas las cantantes Sharow Granera y Joss Araya como coristas. Además, habrá un amplio despliegue técnico de luces y sonido, como la banda acostumbra en sus producciones en vivo.
Gandhi Sinfónico, un sueño de décadas
Gandhi ya había tenido una experiencia sinfónica años atrás, cuando participó con tres canciones en un concierto junto a la Orquesta Sinfónica Nacional, pero en los conciertos de julio será la primera vez en que presenten un espectáculo completo de sus propias obras con arreglos para orquesta.
La idea nació gracias al acercamiento de la Orquesta Universal y la productora Entretenimiento Universal, quienes plantearon el proyecto a la banda a mediados de 2024. Desde entonces, el grupo ha trabajado intensamente para convertir este sueño en realidad.
“Creo que no hemos dimensionado lo que va a pasar cuando estemos en el escenario y tengamos la orquesta tocando estas canciones que nunca hemos interpretado de esta manera. Realmente la música se maximiza en las partes armónicas, en los acordes y en esos momentos que, si suenan épicos en un disco de Gandhi, realmente serán gloriosos con una orquesta atrás”,manifestó Hernández.
Gandhi Sinfónico no solo representa una evolución musical para la banda, sino también un gesto de permanencia y coherencia artística. En un momento en que proliferan los tributos a bandas extranjeras, este espectáculo destaca la música original costarricense y su capacidad de conmover y trascender.
“La escena local necesita que estos conciertos existan. Que la música hecha aquí tenga notoriedad, que se defienda. Nosotros seguimos creyendo en eso”, dijo Montalbert.
Gandhi vuelve al escenario del Melico Salazar, esta vez con un concierto sinfónico que vestirá de gala sus canciones. (Albert Marín/Archivo)
El concierto fue declarado de interés cultural por el Ministerio de Cultura y Juventud (MCJ), lo cual subraya su valor para el patrimonio artístico del país.