“A mí me cayeron las siete plagas de Egipto”, resumió Ramos al describir esa racha de eventos, utilizando una frase muy característica de su estilo para englobar el peso de lo vivido.
Despido y secuelas legales
Entre las situaciones más difíciles que enfrentó figuró su abrupta salida de una empresa en la que había laborado durante 20 años. Según relató el humorista, el fallecimiento del dueño del lugar desencadenó una reestructuración que terminó en su despido de un día para otro.
Ramos aseguró que salió del lugar “sin un cinco”, sin el pago de sus vacaciones ni de las prestaciones correspondientes a dos décadas de servicio, un reclamo legal por el cual aún mantenía disputas.
“Para empeorar más la cosa, viene la pandemia. Entonces me echan en pandemia; imagínese, lo poquito que tenía ahorrado se fue”, expresó Ramos.
A la inestabilidad laboral se le sumó un aparatoso accidente de tránsito que sufrió y lo llevó al Hospital de Trauma.
“Yo digo que yo parezco un juego de boliche, solo pines, en el tobillo, ando con unos pines en la pata. Pero me siento bien y volví a tener trabajito”, bromeó el Porcionzón.
El comediante decidió compartir su testimonio como un reflejo de los altibajos que ha debido superar detrás del personaje que durante años ha hecho reír al país.