El Tribunal de Juicio de Alajuela absolvió el miércoles anterior a Narvin Lichfield de los delitos de privación de libertad y coacción de que lo venía acusando el Ministerio Público.
El fallo lo emitieron los jueces Ana Mary Hall, quien presidió; Rosario Alvarado y Hanny Svrabatti, quienes se fundamentaron en el beneficio “in dubio pro reo”.
Incluso acogieron la petición del fiscal, Edgar Francisco Oviedo, quien alegó que durante el debate no se lograron probar los hechos por cuales se había llevado hasta juicio al imputado.
Narvin Lichfield era el dueño de la Academia Rancho Dundee, que operó en Orotina, Alajuela.
Esa entidad tenía un programa de rehabilitación para jóvenes, especialmente de origen estadounidense, con problemas de adicción.
Sin embargo, en los primeros meses del 2003 trascendieron una serie de supuestos castigos que eran cometidos en perjuicio de los menores de edad.
Uno de ellos era que a los ofendidos no se les permitía comunicarse con sus familiares que se encontraban en Estados Unidos. La academia cerró en mayo del 2003.
El fiscal Oviedo dijo que durante la investigación se habló de pruebas pero en el debate no fue posible presentarlas.