Seguridad

Luis Enrique Méndez, el colegial asesinado en asalto, se desvió de su ruta habitual para encaminar a amiga

Estudiantes tenía 17 años y estaba a un mes de graduarse. Pasaba la mayoría del tiempo en su casa y soñaba con ser abogado. Su familia lo recuerda como un muchacho disciplinado y tranquilo

Ir al colegio, participar en obras de teatro, practicar deportes y quedarse en casa con su familia. Así era la rutina del joven Luis Enrique Méndez Ovares, a quien el pasado 25 de noviembre un par de delincuentes le arrebataron la vida cuando, cobardemente, le dispararon por intentar defender a una amiga de ser asaltada.

El colegial de 17 años nació el 26 de junio del 2005 en Guápiles de Pococí, en Limón, donde tuvo una infancia tranquila en una zona rural. Posteriormente, se mudó junto a su familia, conformada por solo mujeres (su mamá y tres hermanas), a San Lorenzo de Damas, en Desamparados de San José, donde hizo su vida.

Sus seres queridos lo recuerdan como un muchacho estudioso, tranquilo y callado. Principalmente, como una persona hogareña, a quien le gustaba quedarse en casa y, cuando salía, era a entrenar artes marciales o hablar con pocos amigos. Sus prioridades eran el arte, el deporte y el colegio, en las cuales siempre destacó.

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