La acusación presentada este lunes por el fiscal Jonathan Chacón detalla cómo se organizó la estructura criminal que secuestró a los empresarios Jorge Alberto Angulo Solano y Jaime Gurdián Moreno, entre enero y julio de 2023, exigiendo a cambio de su liberación pagos en bitcoin o su equivalente en efectivo.
Según el documento, 13 personas (11 de ellas privadas de libertad) y otras sin identificar, “se asociaron ilícitamente con la finalidad de cometer secuestros extorsivos, para lo cual, bajo acuerdo de voluntades y mediante distribución de roles o funciones, de manera conjunta o separadamente, exigieron a cambio de la liberación de las personas secuestradas, un pago económico en moneda virtual Bitcoin y o su equivalente en efectivo”, detalla la pieza acusatoria.
Líder de la organización
Un hombre apellidado Madrigal Calvo, de 34 años, es el presunto cabecilla del grupo. Según la acusación, se encargaba de “coordinar y girar instrucciones a los demás miembros del grupo criminal con relación a los secuestros extorsivos”, además de recibir el dinero en efectivo producto de los secuestros para luego distribuirlo entre quienes participaron directamente en los plagios y en la custodia de las víctimas.
La acusación atribuye a cuatro sospechosos de apellidos Leiva Ríos, Ulate Garro, Granados Granados y Picado Torres el mismo tipo de participación: labores de inteligencia y seguimiento previo contra las víctimas, así como la ejecución directa de los secuestros conduciendo los vehículos utilizados por el grupo. A Leiva Ríos y a otro apellidado Matamoros Brenes se les atribuye, además, la custodia de los ofendidos en los sitios de cautiverio.

El resto de los imputados conformaban la parte financiera de la organización, encargados de convertir los pagos en bitcoin en efectivo y hacerlos llegar a los líderes del grupo. Una mujer apellidada Vargas Arce y un sujeto apellidado Jiménez Sibaja coordinaban la creación de billeteras virtuales que se entregaban a las familias de las víctimas para recibir los pagos. Luego gestionaban el cambio de esa moneda virtual a efectivo; ambos, según la Fiscalía, también legitimaron ganancias ilícitas mediante la compra de bienes muebles.
A dos encartados Acevedo Carmona y Brenes Arce se les acusa de una función similar: recibían pagos, los diluían en distintas billeteras virtuales y cambiaban a efectivo el dinero pagado por las familias. Acevedo Carmona legitimó esas ganancias adquiriendo bienes a su nombre, mientras que Brenes Arce lo hizo introduciendo el dinero al sistema financiero mediante la cancelación de créditos previamente constituidos.
Un hombre de apellidos Vargas Miranda también participó coordinando la recepción y distribución del dinero en bitcoin, y legitimó ganancias adquiriendo bienes muebles a su nombre, mientras que Sandoval Silva se encargaba de recibir y diluir en su propia billetera virtual el dinero ya convertido por otros acusados.
A un sujeto, Obregón Zamora, lo acusan de ser el enlace entre ambos grupos: supervisaba la recepción del efectivo y lo hacía llegar al líder de la estructura para que este lo repartiera entre quienes ejecutaron materialmente los secuestros.
Según el tercer punto de la acusación, los imputados “utilizaron distintas líneas y aparatos telefónicos, los cuales cambiaban constantemente a fin de evitar ser evidenciados por las autoridades” durante todo el período en que planificaron y ejecutaron los secuestros de Angulo Solano y Gurdián Moreno.
El debate continuará este martes con la recepción de los primeros testimonios.

