Videollamadas, mensajes por Snapchat, transferencias bancarias, préstamos millonarios y conversaciones sobre inversiones en espectáculos masivos forman parte de los indicios recopilados por el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) que describen una aparente relación entre el supuesto narcotraficante Edwin Vargas García, alias Sobrino, y los productores de eventos Don Stockwell y Hugo Benavides Barboza.
La Policía Judicial indaga inversiones por $859.000 que la organización atribuida a Sobrino habría realizado en tres eventos artísticos durante 2024 y 2025.
Las pesquisas forman parte del Caso Éxodo, por el cual las autoridades realizaron el miércoles 7 de octubre 22 allanamientos y detuvieron a 18 personas. Entre los inmuebles intervenidos se encuentran propiedades relacionadas con Stockwell y Barboza.

De acuerdo con los informes policiales del expediente, a los que La Nación tuvo acceso, los investigados se comunicaban a través de Snapchat con el fin de evitar intervenciones telefónicas. Ese medio de comunicación se presume que lo propuso el propio Barboza.
En dicha plataforma, alias Sobrino se identificaba con el usuario “sencillosiempre” y Barboza con el usuario “hugo_barboz3240”.
Según los agentes del OIJ, las comunicaciones entre Sobrino y Barboza no se limitaban a conversaciones sociales, sino que incluían reportes de préstamos, intereses, cobros, saldos, entregas de dinero y rendición de cuentas, además de documentos y mensajes relacionados con inversiones en espectáculos musicales.
El legajo señala que Barboza “habría funcionado como intermediario entre Vargas García y actividades económicas desarrolladas por terceros, colocando capital bajo su propia participación visible o facilitando su ingreso a negocios e inversiones, para posteriormente informar sobre saldos, ganancias, pagos y devoluciones”, dice la Policía Judicial.
El expediente recoge conversaciones entre 2023 y 2024 en las que Barboza informaba a Sobrino sobre el monto de distintas transferencias. En una de ellas se menciona un giro de ¢3.000.000 y un saldo pendiente de $5.000.
En apariencia, Barboza también operaba a través de su esposa, una mujer de apellidos Agüero Morales, quien se encargaba de administrar las finanzas.
En ocasiones, Barboza indicaba al presunto narcotraficante que había transferido dinero a su esposa para saldar préstamos de $10.600 y montos de hasta ¢41.550.000. En otras oportunidades, la mujer intercambiaba mensajes directamente con alias Sobrino e incluso le enviaba imágenes en las que se observan bolsas con dinero en efectivo.

“Hugo comunica de forma reiterada el estado de préstamos, capital pendiente, intereses generados, pagos parciales, cancelaciones y saldos finales, utilizando expresiones como ´cancelado´, ´intereses al día´, ´queda pendiente´, ´cuentas en 0´ y ´estamos en 0´. Hugo llevaba un control individualizado de las obligaciones económicas y rendía cuentas directamente a Edwin sobre capital, intereses, pagos y saldos”, dice el OIJ.
Las conversaciones también revelan que alias Sobrino habría llegado a invertir hasta $300.000 en un evento y que tendría derecho a un retorno equivalente al 12,5% de las ganancias totales.
Para uno de los espectáculos, Barboza también le habría dado a Sobrino un trato preferencial. El productor, en apariencia, le indicó que no solo tenía entradas, sino también acceso a uno de los palcos presidenciales. “Está el palco del presidente de la Municipalidad, en la Embajada de China. Vos tenés un palco ahí con baño, entrada privada, reservado, a cuerpo del rey como mereces”, le dijo al presunto narco.
En otro intercambio, cuyo contexto no se da a conocer, Barboza, en apariencia, le dice a Sobrino: “Te la dedico Edwin, sus mi vida Edwin, te amo Sobrino, sus un puto cabrón wey”.
Llamada entre alias Sobrino y Stockwell
Por otro lado, el expediente apunta a que el reconocido productor de eventos Don Stockwell no mantenía una relación meramente circunstancial con alias Sobrino, “sino que existía entre ambos un nivel de conocimiento previo sobre las actividades que cada uno desarrollaba”.
El documento describe una conversación entre Vargas García y Stockwell en la que discutieron inversiones que, en apariencia, ejecutaría Sobrino en un evento masivo. “Prefiero hacerlo con vos y no tener que buscarlo por un tercero”, le habría dicho Don a este sujeto.
Sobrino, por su parte, le habría indicado: “Como yo le digo a usted Don, digamos ahorita yo también, a como yo respeto su trabajo, usted me respeta a mí y yo me pongo en sus zapatos y usted en los míos, entonces yo quiero que usted también tenga entendido que ahí es donde yo le digo a este güevón, llevémosla del cuello porque díganos (se corta el vídeo)”, relata el legajo.

“Permite inferir que Stockwell conocía el ámbito en el que se desenvolvía Vargas García y que entre ambos existía una relación basada en reconocimiento mutuo y confianza (...) permite considerar que Stockwell conocía que Edwin disponía de capacidad económica y que, a su vez, Stockwell prefería canalizar directamente con él determinadas solicitudes de dinero o inversión”, afirman agentes.
“Este vínculo directo resulta de interés porque coloca a Stockwell como una persona que no solo conocía a Edwin personalmente, sino que tenía conocimiento suficiente de su actividad y solvencia como para tratar con él operaciones económicas sin recurrir a Barboza”, agrega la Policía Judicial.
Aunque Stockwell y alias Sobrino mantuvieron comunicaciones directas, en otras ocasiones, el primero recurría a Barboza para hacer llegar mensajes al presunto narco. En otro intercambio, por ejemplo, Stockwell le indica a Barboza: “Hermano, dile a Edwin que entre venta y patrocinios menos todos los impuestos, ganancia neta de $42.382.99. Inversión original $50.000 más $80.000, inversión total $130.000 con retorno % de ganancia de 37%”, escribió Stockwell.

El Caso Éxodo se considera la segunda fase del Caso Granero, una investigación que inició la Fiscalía de Narcotráfico y Delitos Conexos junto con el OIJ y que permitió el 29 de enero de 2025 la captura de Sobrino, cuando salía de un lujoso condominio en Granadilla de Curridabat.
Stockwell quedó en libertad la madrugada de este jueves y continúa vinculado al proceso. Este medio envió consultas a su abogado, Daniel Brenes, sin que se recibiera respuesta al cierre de esta nota.

