De acuerdo con las autoridades, el lunes, hacia las 3:30 p. m., un grupo de lugareños inició una manifestación cerca del puente que comunica con la carretera Interamericana Sur. Para ello, los quejosos colocaron barricadas con colchones, llantas y otros artículos, a los cuales prendieron fuego.
Ante esa situación, la comisionada de la Fuerza Pública, Daisy Matamoros, llegó al lugar junto con unos 40 oficiales antimotines, con el fin de mantener la situación bajo control.
Entre tanto, miembros del Cuerpo de Bomberos y de la Policía de Tránsito también llegaron al sitio para apagar el fuego y regular el paso de los vehículos.
Alrededor de las 6 p. m. la situación estaba en calma, según informaron las autoridades; sin embargo, tres horas más tarde, un grupo de personas regresó al lugar con piedras y palos. Algunas de ellas quebraron, incluso, los vidrios de casas cercanas.
Las autoridades comunicaron que algunas de esas personas no tenían relación con la protesta.
La Policía controló la situación y detuvo a seis sospechosos de perpetrar daños a la propiedad y desórdenes en la vía pública.
Los detenidos fueron trasladados al Ministerio Pública, donde ayer se determinaría su situación jurídica.
Varios vecinos lamentaron lo sucedido e indicaron que la protesta se debió al mal servicio de agua y sus altas tarifas.