El fallo lo leyó el juez Alejandro López, quien indicó que el exmandatario no cumplirá prisión preventiva mientras queda en firme la sentencia. Esto porque durante el proceso no hay “indicio razonable de peligro de fuga de su parte”.
La misma pena de cinco años se le aplicó al expresidente ejecutivo de la CCSS, Eliseo Vargas.
Mientras, al exdirectivo de la CCSS, Gerardo Bolaños Alpízar, se le impusieron 3,6 años.
Al expresidente de la Corporación Fischel, Walter Reiche Fischel, se le ordenó prisión por cuatro años de cárcel.
Al conocer la sentencia, el exmandatario Calderón estaba sentado frente a los jueces. En ese momento, solo volteó a ver hacia donde estaba su esposa, Gloria Bejarano, en primera fila del público, y le levantó la ceja. Luego, siguió escuchando el veredicto.
En cuanto a los $520.000 que recibió Calderón por parte de Fischel, los jueces ordenaron que pasen a manos del Estado como compensación por los daños.
Hoy los jueces solo dieron a conocer el “por tanto” de la sentencia y para el martes 3 de noviembre tienen previsto entregar el fallo completo. Dejaron claro que hubo unanimidad de los jueces al resolver en cada caso.
Los jueces explicaron que tomaron como “parámetro” para imponer las penas la que se le aplicó a Reiche, de cuatro años. A partir de allí, incrementaron unas, sobre todo, las de aquellos que eran funcionarios públicos en el momento en que ocurrieron los hechos o, como en el caso de Calderón, que pertenecía a la cúpula de un partido.
Cuando Calderón salió de los tribunales, afuera se encontraron partidarios suyos con banderas del PUSC y de Costa Rica, quienes lo vitorearon. En ese momento, ellos no tenían claro que Calderón, minutos antes, había anunciado que ya no será candidato presidencial para las elecciones del 7 de febrero del 2010. ( Ver nota aparte ).
Este mismo grupo de partidarios, que llegó en buses y algunos con camisetas que dicen “Calderón 2010”, lanzó insultos contra La Nación, Telenoticias y Reiche minutos antes de que se diera a conocer el fallo.
Una vez concluida la sentencia, Reiche, precisamente, fue el único de los acusados que no salió por la puerta principal, sino que fue retirado, con protección de escoltas del Poder Judicial por el sótano.
A ninguno de los condenados se les impuso prisión preventiva mientras el fallo queda en firme. Los jueces explicaron que todos, durante el proceso, han demostrado una actitud de dar la cara ante el tribunal.
La Fiscalía había solicitado 24 años de prisión para Calderón, por dos delitos de peculado y penalidad del corruptor.