El Juzgado Penal de Golfito dictó seis meses de prisión preventiva contra de un hombre de apellidos Cortés Franco, sospechoso de liderar una estructura dedicada al narcotráfico, quien habría aprovechado su papel como pastor en una iglesia evangélica de la zona sur de Costa Rica para hacer ver los ingresos por la droga como diezmos de los creyentes.
Según el Organismo de Investigación Judicial, el pastor se alió con su esposa, de 60 años, de apellidos Beita Chacón y con otro colombiano de apellidos Vargas Torres, alias “el médico”, para distribuir marihuana que traía desde Colombia y que ingresaba por el Pacífico costarricense, específicamente en Golfito.
El cabecilla de la organización es reincidente en este tipo de delitos, pues ya había sido detenido y condenado en 2008 por tráfico internacional de droga.

