Judiciales

Mejoras en cárcel de San Sebastián no mitigan problemas que originaron su cierre

Jueza que mantuvo medida correctiva aseguró que Justicia solo presentó solicitudes para levantar orden judicial e informes de reparaciones parciales. Nunca entregó un plan remedial

05 de setiembre del 2021. San Cayetano, San José. Visita al Centro de Atención Institucional San Sebastián (carcel de San Sebastián) con el fin de realizar un recorrido y documentar la sobrepoblación de privados de libertad y las condiciones generales del inmueble. La viceministra de justicia, Viviana Boza, dirigió la visita. En la foto: Tomas generales de la sobrepoblación y hacinamiento dentro del penal. Foto: Alber Marín para la Nación.
05 de setiembre del 2021. San Cayetano, San José. Visita al Centro de Atención Institucional San Sebastián (carcel de San Sebastián) con el fin de realizar un recorrido y documentar la sobrepoblación de privados de libertad y las condiciones generales del inmueble. La viceministra de justicia, Viviana Boza, dirigió la visita. En la foto: Tomas generales de la sobrepoblación y hacinamiento dentro del penal. Foto: Alber Marín para la Nación. Alber Marín

La cárcel de San Sebastián permanece con una orden de cierre definitivo porque las mejoras que se le han hecho no mitigan los problemas que originaron su clausura en el 2016. Según Irene Barrantes, jueza coordinadora del Juzgado de Ejecución de la Pena de San José, Justicia solo presentó solicitudes para permitir el ingreso de reos a esa prisión, así como informes de reparaciones parciales, pero nunca entregó un plan remedial para eliminar de raíz sus fallos.

Por esa razón es que Barrantes decidió mantener la medida correctiva dictada por su colega Roy Murillo el 20 de julio del 2016. Allí, Murillo calificaba esa cárcel como una “jaula humana” y por ello ordenaba el desalojo total de la estructura que es exclusiva para indiciados. En un seguimiento a esa medida correctiva, en octubre del 2020 la jueza se decantó por sostenerla, ya que para el momento de la visita había 679 reos en un espacio para 524. De esos, 208 eran sentenciados; es decir, no deberían estar allí.

Esa decisión causó molestia y preocupación en la ministra de Justicia, Fiorella Salazar. Ella aseguró en un boletín de prensa que se han invertido ¢1.038 millones; sin embargo, no fueron suficientes para conseguir la reapertura de ese centro, cuya capacidad aumentó a 594 cupos. Actualmente, según dijo la jerarca, hay poco más de 300 espacios libres que podrían servir para los reos que hoy saturan celdas judiciales.

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