Según la resolución del Juzgado Penal de Limón que el 30 de setiembre impuso un año de prisión preventiva a 37 imputados en el Caso Riverside, Kedward Richard Vaz Mc Loud, alias Kewi, era junto a otro sujeto alias Enano, pieza clave en el funcionamiento del grupo criminal que dirigía Edwin López Vega, alias Pecho de Rata.
Vaz Mc Loud es hijo no reconocido del cabecilla criminal, quien fue extraditado a Estados Unidos el 20 de marzo de este año junto al exmagistrado penal Celso Gamboa Sánchez.
La resolución, suscrita por la jueza Alejandra Rojas Calvo, ubica Vaz Mc Loud como una figura central dentro de la estructura de abastecimiento y distribución de drogas. La juzgadora consignó en el Considerando que el imputado “se integró a la estructura criminal como coordinador operativo y colaborador cercano de mandos altos e intermedios, desempeñando funciones de articulación con otros distribuidores (compras controladas de droga)”.
El pronunciamiento judicial también destaca la relación del encartado con la cúpula del grupo, al señalar que “su rol se caracterizó por mantener contacto frecuente con integrantes clave del grupo, lo que demuestra inserción en el núcleo funcional de confianza de la organización”.
La jueza añadió que “su intervención fue reiterada en el tiempo, no tratándose de un hecho aislado sino de una conducta sostenida, orientada a garantizar continuidad. La naturaleza de sus conversaciones revela conocimiento pleno de la finalidad ilícita”, cita el documento judicial del que La Nación tiene copia.

Compra controlada
Entre las pruebas contenidas en el expediente, la resolución resalta un operativo desarrollado en las inmediaciones del Parque Nacional Cahuita.
El documento describe que “el elemento de mayor significación incriminatoria individual respecto de Kedward está constituido por la diligencia policial practicada el 2 de julio de 2025 ...se observó a Gabriele Botti Villa acercarse a Kedward Vaz Mc Loud, momento en el cual este último le habría entregado un objeto o elemento no determinado visualmente por los oficiales. Posteriormente Botti Villa regresó al sitio donde se encontraba el colaborador confidencial y efectuó la entrega objeto de la compra controlada”.
Según el dictamen criminalístico DCF:2025-04784-QUI, citado en el fallo, la sustancia decomisada en esa transacción “correspondió a 95,75 gramos de cocaína …. y la operación se habría realizado por la suma de cuatrocientos veinte mil colones”. Sobre esta secuencia, la juzgadora determinó que, “sin afirmar como hecho definitivamente probado que el objeto recibido por Botti de manos de Kedward era necesariamente la misma sustancia, la secuencia posee valor indiciario relevante para esta fase procesal”.
Negocios turísticos fachada
En el análisis de la parte financiera, el Juzgado Penal de Limón relaciona la actividad de Vaz Mc Loud con la administración de infraestructura comercial en el Caribe Sur, en particular el establecimiento conocido como Cabinas Los Corales.
La resolución consigna que Vaz Mc Loud “es la imagen y director de negocios formales que evidencia un alto nivel de inversión con una importante participación en el mercado con un enfoque dirigido al sector turismo, obteniendo de este desarrollo empresarial una importante justificación para el lavado de dinero proveniente de actividades ilegales como el narcotráfico”.
Frente a la tesis de la defensa técnica, que alegó que los inmuebles y cabinas respondían a un patrimonio familiar legítimo, la juzgadora sostuvo que “respecto de legitimación de capitales, la hipótesis fiscal requiere vincular movimientos económicos concretos con recursos de presunto origen ilícito; la sola titularidad, administración o utilización de negocios familiares no satisface esa inferencia”, pero estimó que la convergencia con las entregas de droga justifica mantener la investigación bajo esa calificación provisional.
Durante las audiencias de medidas cautelares, la defensa de Vaz Mc Loud presentó el testimonio de su madre, quien ofreció un inmueble libre de gravámenes como caución real (fianza), así como una propuesta formal de trabajo en el Hotel Casa Roland, con un salario mensual de ¢405.000.
Al evaluar esos elementos, la jueza Rojas Calvo reconoció la existencia de arraigos familiares y laborales, al señalar que “Kedward sí posee arraigos relevantes: domicilio conocido y permanencia en la comunidad; actividad económica y comercial.
Sin embargo, al fundamentar la necesidad de la prisión preventiva, la juzgadora precisó que “la decisión no descansa en el parentesco de Kedward con otras personas investigadas, su residencia en Cahuita, la sola existencia de negocios familiares, ni en una afirmación de inexistencia de arraigos. Por el contrario, parte de reconocer esos elementos favorables y explica por qué, aun existiendo y siendo relevantes, resultan insuficientes para desplazar la medida cautelar de mayor intensidad”.
El fallo ubica a Vaz Mc Loud como parte del engranaje que interactuaba con la cúpula operativa dirigida por Johnny Collado Cruz, alias “Enano”, y con una red de funcionarios públicos que presuntamente facilitaban las operaciones, entre ellos los agentes de la Policía Penitenciaria Carlos Rubén León García y Andru Fabián Sojo Hernández, así como el guardaparque Silvan Anthony Slack Joseph.
Al resolver la solicitud fiscal, la jueza ordenó mantener a Vaz Mc Loud en prisión preventiva hasta el 23 de junio de 2027.
