La madre del futbolista del Club Sport Cartaginés y seleccionado nacional Carlos Barahona Jiménez acudió a la vivienda donde el jugador fue detenido la madrugada de este miércoles, por presuntos vínculos con préstamos extorsivos conocidos como gota a gota.
Entre lágrimas, la mujer llegó al sitio para preguntar por su hijo y conocer lo ocurrido. A ella se le escuchó decir si él (Barahona) estaba bien. En ese momento, un agente del Organismo de Investigación Judicial (OIJ) le explicó que se trataba de una investigación en curso y que, por esa razón, el joven permanecía detenido.
El operativo se llevó a cabo a las 5:02 a. m. en Oreamuno de Cartago, en la casa que el futbolista alquila desde hace un año. Esta mañana, la madre permaneció en la acera a la espera de la salida de Barahona, acompañada de allegados del jugador, entre ellos su pareja sentimental.
El futbolista salió esposado a las 7:26 a. m., tapando su rostro con una gorra negra y un suéter de color gris. Junto a él salieron otros dos detenidos que se encontraban en la misma vivienda, de apellidos Artavia Jiménez, de 21 años, y Aguilar Jiménez, de 18. La Policía Judicial los señala como presuntos cobradores y gatilleros.
La investigación del caso inició en abril de este año, luego de que presuntas víctimas denunciaron que los sospechosos les prestaron dinero en diciembre del 2025. Posteriormente, de acuerdo con la denuncia, los sospechosos habrían comenzado a cobrar altos intereses.
Se presume que, si las víctimas no cancelaban, los sospechosos ponían en marcha una serie de amenazas mediante visitas a sus casas, mensajes de texto y llamadas.
En la casa de Carlos Barahona también fueron capturados dos hombres de apellidos, Artavia Jiménez, de 21 años, y Aguilar Jiménez, de 18 años, presuntos cobradores y gatilleros. (Alonso Tenorio/La Nación)
Trascendió que, tras su detención, el jugador se puso en contacto con un abogado penalista que lo acompañaría durante el proceso.