Hace cinco años, justo el jueves 24 de noviembre del 2016, Costa Rica vivía una emergencia por el huracán Otto. El fenómeno quedó registrado en la historia nacional: era la primera vez en 165 años –desde que existen registros, en 1851–, que un ciclón con fuerza de huracán impactaba directamente el país y, para empeorar la situación, cruzó el territorio desde la costa del Caribe a la del Pacífico en ocho horas que se hicieron eternas.
El desastre comenzó a las 2 p. m. cuando el huracán, que había tocado tierra con vientos de 175 km/h en el Caribe Sur de Nicaragua, exactamente 7 km al noroeste de San Juan del Norte, comenzó a avanzar hacia la línea limítrofe con Costa Rica. Poco a poco se metió a suelo tico y avanzó por el poblado Las Delicias, en Los Chiles, Alajuela, con vientos de 155 km/h (categoría 2). Continuó luego hacia los distritos de Los Chiles y Caño Negro (cantón de Los Chiles), luego por Yolillal, Upala, San José y Aguas Claras (cantón de Upala). A las 6 p. m., en Yolillal, fue declarado huracán categoría 1 (vientos de 120 km/h) se enrumbó hacia los distritos de Cañas Dulces, Mayorga y Nacascolo (cantón de Liberia, Guanacaste). A las 9 p. m., a 22 km al norte de la ciudad de Liberia, se degradó a tormenta tropical (vientos de 110 km/h).
Finalmente, la hora y el punto de salida del país fue a las 10:30 p. m. por playa Naranjo en el golfo de Papagayo. Otto siguió avanzando sobre el océano Pacífico durante dos días más como tormenta tropical y, al mediodía del sábado 26, a 1.050 km al oeste del país, se debilitó a un sistema de baja presión, según un recuento que hizo el Instituto Meteorológico Nacional (IMN). Atrás, el huracán había dejado 10 muertos en Costa Rica (siete adultos y tres niños). También, 10.831 personas fueron directamente afectadas pues 1.610 viviendas sufrieron daños parciales o totales, recordó el IMN. En tanto, 2.778 kilómetros de carreteras terminaron dañados.

