Desastres

Daños por volcán Turrialba ganan terreno este año

 Pastizales, sembradíos y árboles lejanos muestran quemaduras

Turrialba. Desde diciembre, Javier Coto y su familia velan por un pueblo fantasma enclavado entre cerros. De esas tierras, en La Picada (faldas del volcán Turrialba), todos los campesinos se marcharon... todos menos ellos.

Sus potreros, otrora generosos, están ahora tapizados por una gigantesca mancha amarilla de vegetación sin vida. Por día el coloso – en intensa actividad desde el 2005– expulsa entre 700 y 743 toneladas de dióxido de azufre.

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