
Las lluvias mantienen bajo vigilancia a varias regiones de Costa Rica ante la saturación de los suelos y el aumento del caudal de algunos ríos. La Comisión Nacional de Emergencias (CNE) advirtió que las condiciones podrían intensificarse este sábado por el paso de la onda tropical N.° 38.
Este viernes, las precipitaciones causaron afectaciones en sectores de Pococí y Limón. La CNE reportó problemas relacionados con la saturación de sistemas de alcantarillado en varias comunidades y un incremento en el caudal del río Bananito.

Las consecuencias de las lluvias de días anteriores también persisten. Un total de 46 personas permanecen en dos albergues, ubicados en Sarapiquí y Los Chiles, según informó la institución.
La zona norte y la vertiente del Caribe acumulan varias semanas de fuertes precipitaciones. Esta situación mantiene niveles altos de saturación en los suelos, condición que aumenta la posibilidad de inundaciones ante nuevos aguaceros.
El escenario podría complicarse este sábado debido al paso de la onda tropical N.° 38. La CNE prevé un refuerzo de las lluvias y pidió mantener las medidas preventivas durante el fin de semana.
¿Cuáles zonas están en alerta por lluvias?
La CNE mantiene en alerta naranja a la zona norte, la vertiente del Caribe y el cantón de Turrialba, de acuerdo con la información divulgada por la institución.
En alerta amarilla permanecen la región central, el Pacífico central y el Pacífico sur. El mapa divulgado por la CNE muestra al Pacífico norte fuera de las zonas con alerta.

Los comités municipales de emergencia permanecerán activos durante todo el fin de semana. La CNE pidió a la población atender las instrucciones de las instituciones que integran estos organismos locales.
Entre las principales recomendaciones, la institución solicitó no cruzar ríos ni zonas inundadas bajo ninguna circunstancia. También pidió atender de inmediato una eventual orden de evacuación.
La CNE recomendó además alejarse de laderas y taludes con posibilidad de deslizamientos. También solicitó no dejar animales amarrados en sitios propensos a inundaciones.