Caso Laden: Banda de Cartago cobraba hasta ¢40 millones por mes en créditos gota a gota
Fiscalía y Policía Judicial ejecutaron varios allanamientos en Cartago. Hasta el momento hay nueve detenidos
El presunto cabecilla del grupo es un hombre de apellidos Prieto Medina, cuya vivienda ubicada en Birrisito es objeto de uno de los allanamientos. Alonso Tenoreio
Afincado en una comunidad de escasos recursos, donde sus lugareños tienen enormes dificultades para obtener créditos formales, un vecino de Birrisito es el principal sospechoso de montar un emporio de préstamos gota a gota y cobros extorsivos a decenas de sus víctimas.
En tres años, el cabecilla de apellidos Prieto Medina, su segundo a bordo, apellidado González Torres, y sus colaboradores lograron acumular ingresos de hasta ¢40 millones mensuales y adquirir vehículos de alta gama, incluida una motocicleta Ducati prácticamente nueva, con un valor fiscal de ¢18 millones.
El hombre, de 37 años, vivía en una quinta con rancho para fiestas, gimnasio propio y un acuario con peces exóticos, entre otros lujos. Antes de disfrutar de esa vida suntuosa, Prieto Medina se dedicó a la reparación de equipos de cómputo, también tuvo una barbería, razón por la que en la comunidad se le conoce como Barbero.
Esta vida de lujos se habría logrado gracias a intereses abusivos, superiores al monto inicial de los préstamos, extorsiones y amenazas a sus víctimas que habrían concluido este martes, cuando la Fiscalía Adjunta de Cartago y el Organismo de Investigación Judicial (OIJ) ejecutaron nueve allanamientos en la Vieja Metrópoli, que dejaron igual cantidad de detenidos.
Durante los allanamientos por el caso Landen, los agentes encontraron un acuario con peces exóticos en la propiedad del principal sospechoso del caso Landen. (OIJ /Cortesía)
A la quinta en Birrisito donde también estaba una mujer apellidada Calderón Calvo, de 30 años, pareja sentimental del presunto cabecilla, ingresaron por la fuerza los agentes del Servicio Especial de Respuesta Táctica (SERT) del OIJ y muy cerca de allí, incursionaron en la casa de González Torres, alias Ches, de 46 años.
Otras intervenciones se ejecutaron en las casas de dos supuestos cobradores: Carpio Gómez, de 29 años y Alvarado Machado, de 24. Tres imputados más están pendiente de detener según explicó Michael Soto, director interino de la Policía Judicial.
Declaraciones de Michael Soto, director interino del OIJ, sobre el caso Laden
La lista la completan dos hombres apellidados Coto, de 28 años y Rivera, de 24 años; y dos mujeres de apellidos Machado, de 53 años; y Alvarado, de 31 años.
La propiedad allanada se trata de una quinta que consta de varias construcciones. (Alonso Tenoreio /La Nación)
Inicio del caso
La causa nació en 2023 bajo la sumaria 23-001651-0058-PE, cuando el OIJ recibió informaciones acerca de que González Torres alias Ches, registraba un crecimiento económico notorio a raíz de la colocación de créditos informales, que se caracterizan por tener intereses abusivos.
Durante las pesquisas se determinó que alias Ches tenía relación directa con Prieto Medina, quien de igual manera mostraba un crecimiento patrimonial significativo mediante la adquisición de bienes muebles e inmuebles, incluyendo la propiedad en la que reside.
La supuesta organización criminal -según las pesquisas- ha mostrado las diferentes etapas del enriquecimiento ilícito, como la creación de negocios que poco después desaparecían o los cambiaban por otros, como carnicerías o la compra de ganado de engorde.
El OIJ ubicó un galerón para la crianza de ganado estabulado, un sistema de producción que resulta muy costoso, pues el animal permanece siempre en un corral, sin posibilidad de pastoreo.
Fiscalía y OIJ de Cartago ejecutan múltiples allanamientos para detener a sospechosos de cobros extorsivos vinculados con créditos gota a gota
Otro indicio que detectó la Policía Judicial fue la compra de propiedades mediante testaferros. Debido a ese crecimiento económico, presuntamente ilícito, los cabecillas de la organización empezaron a colocar los créditos gota a gota con los que llegaron los cobros extorsivos.
Alias Ches tenía a su cargo la administración de los presuntos negocios ilícitos en zonas como Juan Viñas, de donde es oriundo, mientras que el presunto cabecilla, Prieto Medina, ejercía control en sitios como Cervantes, Paraíso y otros.
Entre los artículos que el OIJ decomisó a la organización autodenominada Family Laden, figuran varias armas largas entre ellas fusiles y escopetas, así como municiones. (OIJ/Foto: cortesía OIJ)
Los montos de los créditos informales iban de los ¢300.000 a ¢5 millones, en donde si la persona se atrasaba en el pago de cuota el monto iba incrementando cada día. En algunos casos, los sospechosos ingresaban a casas o negocios a donde estaban deudores para intimidarlos o agredirlos y obligarlos a pagar.
Los ingresos mensuales estimados se lograron contabilizar al rastrear las transferencias, vía Sinpe, que recibían los implicados.
Además, según trascendió, Prieto, al parecer, obligaba a los demás miembros de la organización a tatuarse la palabra “Laden” en el cuello. Esto por cuanto la estructura criminal se hacía llamar “Family Laden”,
Para los especialistas en criminalística, esto tiene como objetivo reforzar el concepto de “lealtad y compromiso” con la organización criminal.
El grupo delictivo en algunas ocasiones llegó a generar hasta ¢40 millones por mes; así consta en documentación de rastreo vía SINPE. (Alonso Tenorio /La Nación)
A los supuestos cobradores de la organización se les investiga por el asesinato de un hombre ocurrido hace pocas semanas en Birrisito, crimen que tendría relación con una disputa de drogas y cuya causa es ajena a la actividad de la organización a la que pertenecen.
La estructura criminal es investigada por los delitos de extorsión cobratoria y legitimación de capitales.