Revista Dominical

Un ferry se burla del tapón del Darién

Ya no hay selva que se interponga, usted puede viajar hasta Colombia en su propio carro, o moto o bici, o lo que sea. Un particular, lujoso y cómodo barco convierte ese sueño en realidad

En su partida   de Cartagena de Indias, así se ve la ciudad desde la cubierta del   ferry . fotografía Alonso Tenorio
En su partida de Cartagena de Indias, así se ve la ciudad desde la cubierta del ferry . fotografía Alonso Tenorio
En su partida de Cartagena de Indias, así se ve la ciudad desde la cubierta del ferry . fotografía Alonso Tenorio

T iene en un penoso secreto y por eso no quiso ni revelar su nombre.“Sí, sí, lo que pasa es que le tengo fobia a los aviones y por eso voy en este barco, abajo llevo mi carrito”, reconoció un hombre de estatura baja, con pinta de ejecutivo y un tono de contagioso alivio.

El pasajero anónimo es colombiano, ingeniero en sistemas y se dirige a Costa Rica a visitar a unos clientes. Por su miedo enfermizo a las aeronaves, este cartagenero de cepa no les ve la cara desde hace dos años, un gran pecado en el mundo de los negocios.

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