Revista Dominical

Steve Aronson, el hombre de la camisa feliz

El fundador de Café Britt es, también, un motor de la vida cultural de la Gran Área Metropolitana. En su curriculum caben desde coffee tours hasta el Teatro Espressivo, en Momentum Pinares. ¿Cómo se traza el largo camino que lleva de un hogar judío en Nueva York, recién concluida la Segunda Guerra Mundial, hasta este pequeño país de gran café y gran potencial?

Foto: Albert Marín.
Foto: Albert Marín. albert marín
La pasión por el teatro profesional le ha hecho a Steve Aronson desarrollar, junto con grandes equipos, una oferta que con los años se va sofisticando. (Albert Marín.)

La guayabera celeste, bordada en un patrón simétrico y lavada más de trescientas veces. Hemos conversado en unas diez ocasiones, o tan solo dos camisas diferentes. Cuando Steve Aronson junta sus dedos, yema contra yema hasta presionar falanges, los acerca a su boca, hasta que los índices forman esa figura geométrica con sus labios: inicia el diálogo. Eso que enuncia repentinamente es siempre su destino; luego, relajado, comienza a narrar el viaje. No hay confusión, Café Britt es su obra, pero la fundación Demain es su legado.

Jody Steiger asegura que Aronson tiene una única chaqueta y que es beige. Lo sé. Es de corduroy. Los ojos los fija en objetivos concretos, no es disperso con su mirada. Ve el café, a quién se lo sirve, a su interlocutor, hacia sus manos cuando enumera. Escucha con atención, porque lo que escucha le ayuda a pensar. Luego, pregunta. Luego, pregunto.

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