Revista Dominical

¿Quién murió por mi ropa?

La industria de la moda y los textiles es una de las más grandes del planeta, pero la ropa que usamos en occidente suele acarrear injusticias y crueldades laborales en otras latitudes. Un colectivo quiere cambiar nuestros hábitos de consumo en pos de una moda responsable.

Dos mujeres posan junto al lema del movimiento en campo de algodón en la India. Foto: Fashion Revolution para LN
Dos mujeres posan junto al lema del movimiento en campo de algodón en la India. Foto: Fashion Revolution para LN
Dos mujeres posan junto al lema del movimiento en campo de algodón en la India. Foto: Fashion Revolution para LN

Despuntaba la mañana del 24 de abril del 2013. Las puertas del edificio Rana Plaza debían estar cerradas, pero no lo estaban. No lo estaban porque la maquinaria no podía detenerse: había que producir.

El Rana Plaza, al noreste de la ciudad de Dhaka, en Bangladesh, albergaba varias maquilas enormes, parte de una industria que concede empleo a 40 millones de personas alrededor del mundo, cuatro millones de ellas solo en el país surasiático. En Bangladesh, el octavo país más poblado del planeta, viven más de 117 millones de personas y hay por lo menos 5.000 maquilas.

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