Revista Dominical

Las direcciones inventadas de los ticos

Tenemos calles y avenidas, pero preferimos hablar en otro idioma. Uno que utiliza lugares que no ya existen para poder ubicarnos en el espacio. Así es como recorremos nuestra ciudad, entre edificios y árboles fantasmas.

La “antigua” aduana es también un referente usual en nuestro vocabulario. Este lugar –que se construyó entre   1888 y 1891– cambió el imaginario de la ciudad con su enorme armatoste.
La “antigua” aduana es también un referente usual en nuestro vocabulario. Este lugar –que se construyó entre 1888 y 1891– cambió el imaginario de la ciudad con su enorme armatoste. Archivo de 'La Nación'
La “antigua” aduana es también un referente usual en nuestro vocabulario. Este lugar –que se construyó entre 1888 y 1891– cambió el imaginario de la ciudad con su enorme armatoste. (Archivo de 'La Nación')

Unos días antes de entrar a la universidad –hace siglos– me explicaron que para llegar a clases debía agarrar los buses de la Coca Cola.

Aquello fue una conversación seria. "Es peligroso", me advirtieron.

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