Revista Dominical

Homosexuales de la vieja guardia

Cuatro voces recuerdan la vida de los homosexuales antes de la bandera arcoíris en el país, años de ocultamiento, trauma y contraataque.

Jacobo Schifter, el politólogo de 61 años vivió varias luchas sociales en Estados Unidos en los 70. Está convencido de que la Universidad Nacional, de la cual es docente, dio un aporte vital al movimiento gay y feminista a fines de los 80.
Jacobo Schifter, el politólogo de 61 años vivió varias luchas sociales en Estados Unidos en los 70. Está convencido de que la Universidad Nacional, de la cual es docente, dio un aporte vital al movimiento gay y feminista a fines de los 80. Marcela Bertozzi

Había una vez un grupo de muchachos que, en un rincón del parque de San Pedro de Poás, se reunía para llorar. Aquello fue a mediados de los 80 y, casi sin plata, a los jóvenes a veces les alcanzaba para comprar una cerveza y compartir mientras confesaban sus ganas de morirse.

Ellos eran los “raros” del pueblo, un puñado de muchachos a quienes les tocó crecer homosexuales en una comunidad rural en tiempos del estallido del que entonces se apodó “el cáncer gay” –la epidemia del sida–, y también de la moral pétrea de una época de hombres bien hombres que salen de su casa para casarse con una mujer bien mujer.

Francisco Madrigal era el líder de aquella pandilla triste. Él ahora puede ver que, en la práctica, aquel era un grupo de apoyo psicológico; pero en su juventud e ignorancia los amigos nunca se vieron así. La anécdota pinta más que la vivencia homosexual: muestra la innata necesidad humana de sentirse acompañado.

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