
La pregunta aquí no es qué ver, sino qué no debe pasar por alto. En Heredia, en la antigua casa de Alfredo González Flores, una exposición abre un botín histórico y cultural que ningún costarricense debería omitir en su agenda.
Allí reside una nueva exposición permanente, Páginas de ayer: Vida y obra de Alfredo Gonzalez Flores, que reúne documentos, libros y objetos relacionados con el expresidente y con personajes que estuvieron alrededor de él.
Más que una lección de historia, la visita tiene piezas capaces de despertar preguntas sobre un personaje que solemos conocer principalmente por su breve paso por la Presidencia.

Indagar en el pasado
¿Qué descubrirá una vez que sondee los pasillos de esta casa que es monumento nacional? Pues depende de a quién le pregunta, pero realmente una de las mayores curiosidades está en los libros relacionados con sociedades secretas.
Son materiales poco comunes que documentan una faceta de González Flores que no suele aparecer en los relatos más conocidos sobre su vida. La colección pertenece al investigador y coleccionista Emiliano Céspedes Pol, quien dedicó meses a reunir, rescatar y poner en valor estos documentos.
“No dudo que el enaltecimiento de este espacio patrimonial y el rescate de nuestra historia y memoria rendirán frutos de sobra para justificar cualquier esfuerzo necesario”, dice Céspedes Pol.
Esta muestra permite mirar la historia desde sus objetos. Hay libros que pertenecieron a González Flores, pero también ejemplares vinculados con Rafael Iglesias, Máximo Fernández, Carlos Durán, Ricardo Jiménez, Federico Tinoco y Julio Acosta. Más de un siglo después, esos nombres aparecen reunidos en una misma casa y permiten reconstruir, casi como si se tratara de un álbum familiar de la política costarricense, las relaciones y tensiones de una época.
Hay además una particularidad que convierte los libros en algo más que simples piezas antiguas. Algunos fueron leídos, utilizados y conservados por aquellos personajes. Esto habla también de las ideas que podían estar sobre los escritorios de estas fichas históricas.
En el caso de González Flores, la exposición invita también a recordar una vida política bastante más accidentada de lo que su nombre podría sugerir. Llegó a la Presidencia en 1914, gobernó durante tres años y terminó fuera del poder después del golpe encabezado por Federico Tinoco. Vino entonces el exilio y, posteriormente, el regreso a Costa Rica.

Quizá lo más interesante sea que la muestra no obliga a quedarse con una sola versión del personaje. El propio Céspedes Pol ha escrito sobre la distancia entre la imagen tradicional de González Flores y la complejidad de su trayectoria.
Por eso, esta casa puede visitarse con una curiosidad de no solamente encontrar al presidente que conocemos de los libros de historia, sino para buscar al hombre que aparece en los documentos, en sus lecturas, en sus relaciones y hasta en aquellos raros volúmenes relacionados con sociedades secretas.
Céspedes Pol considera que el trabajo de rescate exigió meses y una importante inversión personal. Su apuesta es que todo ese esfuerzo tenga ahora una segunda vida, frente a los visitantes.
Y hay una ventaja para los curiosos que quieran seguir husmeando desde la casa: buena parte de los documentos de la colección fue digitalizada y está disponible para consulta pública. Así, la visita puede continuar después de abandonar Heredia.

¡No se lo pierda!
La entrada al Monumento Nacional Casa Alfredo González Flores es gratuita y así pueda disfrutar de esta nueva exposición que abrió sus puertas. La casa se ubica en el centro de la ciudad de Heredia, específicamente en la esquina de la Avenida Central y la Calle Central. La exposición ya está abierta y está programada para estar habilitada de forma permanete.
