Revista Dominical

El volcán Arenal se durmió y La Fortuna despertó

La comunidad sancarleña se reinventó para ofrecer un nuevo atractivo a los turistas extranjeros y nacionales. Tours de canopy, kayak, rápidos, tubbing y flyboear son solo algunas de las opciones para quien desee alejarse de la capital

El descenso con cuerdas  a través de la catarata del río Piedras Negras requiere habilidad, equilibrio y, para algunos, la promesa de no mirar hacia abajo.. | FOTO: DIANA MÉNDEZ
El descenso con cuerdas a través de la catarata del río Piedras Negras requiere habilidad, equilibrio y, para algunos, la promesa de no mirar hacia abajo.. | FOTO: DIANA MÉNDEZ
Volar por los aires es uno de los principales atractivos en La Fortuna para quienes buscan la adrenalina. | FOTO: DIANA MÉNDEZ

Cuando en 1978 se comenzó a inundar el lago del Arenal, los poblados de Tronadora y Arenal buscaron otro lugar dónde asentarse y comenzar una nueva vida. Cuando el volcán entró en un período de inactividad, La Fortuna de San Carlos volvió a sacar la casa y se reinventó a sí misma.

El “apagón” paulatino que comenzó a sufrir el Arenal desde hace seis años tuvo un fuerte impacto en la afluencia de visitantes nacionales en la zona, según el guía turístico Carlos Monterrey. Los miradores dejaron de ser tan atractivos y el espectáculo nocturno que ofrecía el coloso cesó.

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