Revista Dominical

El guardián de la Virgen de los Ángeles: Esta familia ha cuidado a La Negrita por más de 230 años

El orfebre cartaginés Fernando Soto es el heredero de una delicada misión que su familia ha mantenido ininterrumpida por más de 200 años: dar mantenimiento y embellecer los elementos metálicos que rodean a la imagen de la Virgen de los Ángeles

Guardián de la Virgen de los Ángeles
El orfebre Fernando Soto Coto es el encargado de revisar y restaurar las piezas del resplandor, pedestal y todo lo que gira alrededor de La Negrita, ya que los materiales finos pueden sufrir rupturas o manchas con el tiempo. Rafael Pacheco Granados
10/07/2024   Cartago. Fernando Soto Coto es el guardián de la Virgen de los Angeles. El junto con su esposa, Ingrid Umaña, son los orfebres y joyeros encargados de revisar, recomendar y finalmente restaurar las piezas del resplandor, pedestal y todo lo que gira alrededor de La Negrita. Pero además, atienden restauraciones de templos nacionales e incluso internacionales, incluyendo cálices, copones y demás vasos sagrados utilizados en las misas. Foto: Rafael Pacheco Granados
Guardián de la Virgen de los Angeles La piedra de la Virgen de los Ángeles es una imagen venerada por la religión católica. Según la creencia, se le presentó a Juana Pereira el 2 de agosto de 1635. (Rafael Pacheco Granados)

Proteger la imagen de La Negrita es su misión. Detrás de la seguridad de ella y sus resplandores dorados se encuentra un solo hombre: Fernando Soto Coto, el guardián de la Virgen de los Ángeles.

Por más de 230 años, su familia ha sido la encargada de velar por la protección de la Virgen, tanto en la orfebrería –el arte de forjar objetos con oro, plata u otros materiales preciosos– como en sus traslados dentro y fuera de la Basílica de Los Ángeles, en Cartago. Es un trabajo nutrido desde la fe y el orgullo, ya que se realiza sin cobro alguno para asegurar la apariencia de la patrona de Costa Rica.

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