Los patrocinadores pusieron mucho entusiasmo con el denominado proyecto "Francia 98, un compromiso de todos"; pero el desencanto tocó a sus puertas conforme los resultados negativos del seleccionado mayor crecieron.
La desorganización y el constante cambio de técnicos produjo el desplome total y situó a los inversionistas o socios del plan en una triste realidad: muchos, por largo tiempo, no quedaron convidados a volver a rubricar su firma en un contrato similar, si la seriedad o la planificación no retornan por fin al futbol nacional.
Así lo admitieron miembros de esas casas comerciales, a los que se les termina el compromiso formal con la Federación Costarricense de Fútbol (Fedefut), a fin de año o a mediados del próximo, tras concretarse el fracaso deportivo.
Marco Vásquez, gerente de mercadeo de Pennzoil, marca aquí representada por Lachner & Sáenz, confirmó que la relación iniciada en agosto de 1996 se extendía hasta Francia 98, pero perdió validez el domingo antepasado, cuando Costa Rica igualó 3 a 3 ante México.
"No vamos a continuar con el contrato. Por este desastre de la dirigencia, no creo que haya interés de los dueños de la marca en Houston, Texas. Ellos no conocen mucho de futbol y no fue fácil convencerlos para que invirtieran muchos millones."
Según Vásquez, la Fedefut les incumplió el contrato porque no pudieron hacer uso de la imagen del cuerpo técnico y los jugadores para anuncios o eventos de promoción de su producto.
Negocio rentable
Para Repretel (canales 6, 9 y 11), financiar a la Selección y lograr la transmisión exclusiva de los juegos internacionales en casa hasta el Mundial "fue un negocio rentable y nos permitió afianzarnos en el mercado", admitió su presidente, Fernando Contreras.
Tras una pugna con los canales 2 y 7, el Comité Ejecutivo firmó un convenio el 7 de diciembre de 1994, que convirtió a Repretel en el principal patrocinador de la Tricolor, con el aporte de $1,2 millones (unos ¢302,4 millones, al tipo de cambio actual). Primero entregó $500.000, luego $380.000 en 1995 y otros $380.000 en 1996.
Lamentó, empero, que la Fedefut no haya protegido el patrocinio. Puso como ejemplo el silencio que decretaron los seleccionados, que los perjudicó como canal oficial, y las veces que frente a la prensa tapaban la manta de las marcas por otra de una firma de alimentos "que les llevaba las bocas a los palcos".
"Hemos sido buenos socios para ellos. Hemos cedido vídeos, papelería, cómputo, cuñas, pero la relación no fue equilibrada y a ellos les faltó lealtad contractual", puntualizó.
Para Jorge de Mena, de Planeta Deportivo, distribuidor de Reebok, "no hay matrimonio perfecto; los negocios son buenos o malos. Ahora no se dieron las condiciones para seguir hasta Francia 98 y la relación perdió vigencia; mi compañía en Estados Unidos y Panamá estudia la posibilidad firmar un nuevo contrato".
Jorge Monge, gerente de ventas en Cervecería Costa Rica del producto Agua Cristal, recalcó que prevalece el interés por reanudar el patrocinio a las Selecciones Nacionales, siempre que se elabore un proyecto serio que haga atractiva la inversión.
"No estamos satisfechos por lo sucedido, como patrocinadores y aficionados. Dimos todo el aporte posible, económico y en especies, pero los resultados fueron desastrosos en todas las categorías."
Sobre la posición de los patrocinadores, La Nación buscó la opinión del presidente federativo, Eduardo Echeverría, pero desistió hablar del tema. El gerente de la Fedefut, Roberto Briceño, tampoco lo hizo porque dijo que están confeccionando un informe actualizado del caso para presentárselo al Ejecutivo la próxima semana.
Sergio Solano, encargado de la comisión federativa de mercadeo, defendió los contratos que rubricó la Fedefut porque en todo instante fueron éticos para no extenderlos más allá del 31 de diciembre, ante una eventual descalificación, que al final se concretó.
Informó de que están en un proceso para reanudar la comercialización de las diferentes selecciones para que cada una tenga sus propios patrocinadores. "Vamos a diseñar proyectos promocionales que recauden fondos en la empresa privada, hacia el Mundial 2002. Hay que buscar otras condiciones y formalizar un proceso serio, ordenado y profesional", concluyó.