Se la pasan entre hospitales, aulas, seminarios, consultorios y quirófanos atendiendo pacientes y cumpliendo su juramento de salvar vidas.
En algún momento de su ajetreada agenda reservan un espacio para cambiarse el uniforme médico por camiseta y pantaloneta; en lugar de zapatillas se ponen los tacos y el estetoscopio se guarda en ese instante para tocar el balón.
Conforman CR FutMed, que se traduce en las Selecciones de Fútbol Médico de Costa Rica, un proyecto que fundó en 2019 el doctor César Molina, quien actualmente es el director general, y contó a La Nación que esto nació como una iniciativa estrictamente deportiva y recreativa.
El objetivo era reunir a sus colegas médicos alrededor del fútbol, fomentar estilos de vida saludables y crear espacios de convivencia y amistad fuera de sus responsabilidades profesionales.
Sin embargo, después de que participó en su primer Mundial de Fútbol Médico, su visión del proyecto cambió radicalmente.
“Fue ahí donde comprendí que estábamos frente a algo muchísimo más grande que un campeonato. Descubrí una comunidad internacional de médicos de diferentes países, especialidades y culturas, unidos por una misma pasión, pero con un enorme potencial de intercambio humano, académico y profesional”, expresó el Dr. Molina.

A partir de esa experiencia, decidió transformar CR FutMed en algo mucho más ambicioso, pues sabía que se trataba de un proyecto país que podía permitir a médicos costarricenses integrarse a esa comunidad médica mundial.
¿Quiénes lo conforman?
Actualmente, este equipo está conformado por más de 150 médicos y médicas, con representación de las siete provincias de Costa Rica.
Entre sus integrantes hay médicos generales, especialistas y doctores que desempeñan funciones administrativas, tanto del sector público como del privado. Además, son profesionales de distintas generaciones, especialidades y realidades laborales, unidos por una misma pasión, que participan en cuatro categorías:
- Morell: categoría abierta.
- Vogel: médicos de 45 años o más.
- Carlitos: médicos de 60 años o más.
- Femenina: es la Selección de médicas.
“Una de las cosas más bonitas es que dentro de CR FutMed desaparecen las jerarquías profesionales. En una misma cancha pueden compartir un médico general, un especialista, un jefe de servicio o un colega del sector privado. Aquí lo que nos une no es el cargo ni la especialidad, sino la amistad, el respeto y la pasión por el fútbol”, manifestó.

También dijo que uno de sus mayores desafíos es precisamente que se trata de un proyecto integrado exclusivamente por médicos y no es fácil.
“La profesión médica implica jornadas extensas, guardias, horarios impredecibles, enormes responsabilidades y niveles importantes de estrés físico y emocional. Conciliar esas exigencias con la vida familiar, los entrenamientos, los viajes y las competencias internacionales requiere una disciplina y un sacrificio extraordinarios”, destacó.
Contó que tienen compañeros que, después de largas jornadas hospitalarias, todavía encuentran la energía para entrenar; otros que deben recorrer grandes distancias desde diferentes provincias para reunirse con el equipo, y muchos que sacrifican días libres y tiempo con sus familias para poder representar a Costa Rica.
Según el Dr. Molina, mantener unido y activo un proyecto de estas características es, posiblemente, uno de sus mayores retos organizativos.
“Por eso creemos profundamente en los valores que profesamos: respeto, compromiso, participación y compañerismo. No son simplemente palabras que utilizamos como organización; son los principios que hacen posible que este proyecto funcione”, indicó.
Fútbol con propósito
El Dr. César Molina dijo que el talento futbolístico nunca estará por encima de esos valores y que su filosofía es que todos los integrantes se sientan parte de una comunidad inclusiva, donde cada uno aporte desde sus posibilidades y circunstancias.
“Creemos que el verdadero éxito de CR FutMed no consiste únicamente en competir o ganar campeonatos, sino en construir un espacio donde los médicos puedan encontrar bienestar, amistad, sentido de pertenencia y una oportunidad de desconectarse de las exigencias de nuestra profesión”, subrayó.
Su experiencia lo hace ver que con el tiempo, el fútbol también se ha convertido en un puente para construir amistades internacionales, generar oportunidades académicas, intercambiar conocimientos y establecer vínculos profesionales que eventualmente pueden traducirse en beneficios para sus pacientes.
“CR FutMed es un proyecto independiente, autogestionado y autofinanciado. Todo lo que hemos construido ha requerido un enorme esfuerzo organizativo, económico y personal, tanto de sus integrantes como de quienes hemos asumido la responsabilidad de dirigirlo y hacerlo crecer”, comentó.
A raíz de esta evolución, nació uno de sus mayores sueños: que era que Mundial de Fútbol Médico se juegue en Costa Rica. Y será en diciembre, con partidos en el Proyecto Gol y en el Estadio de Piedades de Santa Ana.
