Óscar Ramírez 1-Hernán Medford 0. No se trata de chismes
Artículo de opinión: El entrenador de Saprissa, Hernán Medford, parece no tener muy clara la diferencia entre un ‘chisme’ y la actuación de los cuerpos policiales
El entrenador de Saprissa Hernán Medford antes de un partido del actual Torneo Apertura 2026. Albert Marin
Saprissa ganó por paliza ante Sporting, pero Hernán Medford perdió por goleada en la conferencia de prensa.
Tras la victoria del jueves, Medford -que llega más pendenciero cuando gana que cuando pierde- siguió su guion habitual: echarle en cara a la prensa que no le dan suficientes méritos a su equipo.
Hasta ahí, lo normal. Luego llegó una última pregunta, del periodista Eduardo Rodríguez de La Teja, sobre las situaciones que han sacudido al fútbol recientemente, en especial la detención de Carlos Barahona y el caso de Liberia (su presidente permanece detenido por presuntos vínculos con el lavado de dinero y está en proceso de extradición).
El jugador de Cartaginés fue pasado a sede judicial el miércoles anterior, junto a otros tres hombres, como sospechosos por extorsión cobratoria, amenazas con arma, amenazas de muerte y asociación ilícita.
Todo esto fue ejecutado por agentes del Organismo de Investigación Judicial tras investigaciones de la Fiscalía, con las órdenes judiciales y las garantías que corresponden. No son chismes. Barahona fue trasladado a los despachos judiciales, donde al cierre de este artículo todavía se estaba definiendo su situación. Todo esto, insistimos, con la participación de órganos oficiales competentes. Nada de chismes.
El futbolista Carlos Barahona, defensor del Club Sport Cartaginés y de la Selección Nacional, fue detenido por el OIJ debido a presuntos vínculos con una red de préstamos extorsivos bajo la modalidad de "gota a gota". (Alonso Tenorio/Atenorio)
Todos sabemos que existe un debido proceso y una sagrada presunción de inocencia. La pregunta del colega no vulneraba esos principios fundamentales, ni tampoco pretendía que Medford tirara a nadie debajo del bus. Era solo una invitación a que reflexionara sobre indicios muy preocupantes que sacuden al fútbol nacional.
Si Medford no quería referirse al tema, estaba en su derecho; podía haber esquivado la pregunta con respeto y cortesía (sabemos que esas últimas dos palabras no están en el vocabulario de algunas personas).
En su lugar, el entrenador de Saprissa la emprendió con una diatriba vulgar e irrespetuosa que lo deja retratado. “Los chismes sí me joden, los chismes sí me cagan a mí, ush, esa vara de los chismes, uy no, no, no... Vomito con los chismes”.
Wilder Eusse Osorio, un dirigente de fútbol, es requerido por Estados Unidos. Foto: Ministerio Público (Ministerio Público /Ministerio Público)
Pronto retomaremos lo del término “chismes”. Primero, ¿por qué aparece Óscar Ramírez en el título de este artículo? Recordemos que un día antes el entrenador de Alajuelense recibió la misma pregunta, también de parte de La Teja. Y el Macho aprovechó para hacer una valiosa reflexión sobre los peligros que acechan al balompié.
El entrenador de Alajuelense, Óscar Ramírez, en una conferencia de prensa del actual torneo. (Fanny Tayver Marín/La Nación)
“Muy dolido porque nos están robando el país en varios campos, ya nos están invadiendo esto (el fútbol) que es muy bonito, que es la distracción del pueblo y es lamentable... Yo les digo (a sus jugadores) que somos miel, vienen abejas, hay buenas abejas y malas abejas y que hay que olfatear y la sensación de cuáles son las buenas, o retenerse (contenerse) si los van a llevar a algo”, afirmó el Macho.
Ramírez aclaró con firmeza que no estaba condenando a a priori ni a Carlos Barahona ni a nadie más; tan solo tomaba nota de las preocupantes informaciones que rodean a este deporte. El Macho terminó dando una lección de valores; es decir, totalmente lo contrario a lo que hizo Medford.
Lo ocurrido en el mundo del fútbol costarricense en los últimos dos años resulta inquietante: equipos descendidos por presuntas irregularidades financieras y administrativas, un presidente detenido y en proceso de extradición por acusaciones de lavado de dinero, amaño de partidos comprobados, un jugador detenido como sospechoso de graves delitos (sin que eso signifique que haya sido condenado).
Todo está documentado por las autoridades o entidades que corresponden en cada caso: desde órganos de la Fedefútbol hasta la Fiscalía y la propia DEA, que es la principal agencia antidrogas del mundo. Pero el entrenador de Saprissa lo descalificó usando el despectivo término de “chismes”; entonces yo le pregunto públicamente, Hernán, ¿de verdad para usted esas cosas tan graves son chismes?