"La verdad no era necesario llegar a esto (...) fue el último medio para aclarar este asunto y decir mi verdad mediante un método científico, el cual salió negativo", dijo Segura a reporteros al término de la prueba.
El 22 de septiembre, Segura consiguió llegar en primer lugar en la prueba de 20 kilómetros de caminata en la justa olímpica de Sydney, Australia, pero fue descalificado por haber acumulado tres amonestaciones al no mantener contacto continuo con el suelo.
La descalificación, que le fue notificada a Segura justo al momento de recibir la felicitación del presidente Ernesto Zedillo, creó una fuerte polémica, pues varios directivos mexicanos afirmaron tras regresar de Sydney que el marchista sabía que debía abandonar la prueba y pese a ello entró victorioso al estadio.
La prueba del polígrafo, o detector de mentiras, le fue aplicada a Segura durante una entrevista que concedió al conductor Raúl Peimbert, de la cadena de televisión en sistema cerrado, MVS Multivisi-.
La prueba estuvo a cargo del especialista Benjamín Ortiz, quien pertenece a una empresa independiente de servicios de seguridad privada.
"En la entrevista Bernardo estaba muy tranquilo, tanto en la parte corporal como la verbal y lo comprobamos con la prueba", dijo Ortiz, quien detalló que se le aplicaron de 12 a 15 preguntas al deportista.
Esta prueba, que según el especialista sólo tiene un margen de cinco por ciento de error, pretende determinar mediante la congruencia entre el lenguaje verbal y el corporal si son o no verdaderas las declaraciones de una persona.
"Bernardo en todo momento comprobó su veracidad, por lo que es un hombre íntegro", dijo Ortiz.
En un principio, las autoridades deportivas mexicanas presentaron una protesta en Sydney por la descalificación de Segura, pero después dijeron haber recibido pruebas de la Corte de Arbitraje que mostraban que Segura sabía de su descalificación.
"Fue muy inteligente, m* inteligente que yo, desde el momento en el que me hizo caer en un error, hizo caer en un error al estadio, e hizo caer a México en un brutal error", dijo recientemente el presidente del Comité Olímpico Mexicano (COM), Mario Vázquez Raña.
Segura se ha defendido de las acusaciones y recientemente dijo a Reuters que los directivos "están exhibiendo su ignorancia en materia deportiva, porque hasta que aparece el tarjetón rojo acaba la competencia. Si veo una, dos, tres, tarjetas de amonestación, pero no veo la roja, no tengo por qué salirme".
El marchista, quien pese a la polémica fue designado como el próximo dirigente deportivo del gobierno izquierdista de la capital mexicana, dijo que la prueba del polígrafo demostró la veracidad de sus declaraciones.
"Esto demostró que mi calidad moral es intachable para decir las cosas y si yo estuviera mintiendo hubiera salido aquí o también me hubiera negado a venir", puntualizó el deportista, quien en los Juegos Olímpicos de Atlanta 1996 obtuvo una presea de bronce.