Ian Martínez, el basquetbolista costarricense que pasó de jugar el videojuego de la NBA en PlayStation a acercarse a ese sueño en la vida real, buscará llevar el nombre de Costa Rica a la élite del baloncesto mundial. El atleta nacional intentará brillar tras firmar un contrato con los Cleveland Charge de la NBA G League, la liga de desarrollo de la National Basketball Association (NBA) de Estados Unidos.
Martínez está a solo un escalón de la élite del baloncesto profesional. El costarricense disputó en julio pasado la Summer League de la NBA con los Cleveland Cavaliers, donde dejó una grata impresión. Tras su participación, la franquicia decidió vincularlo a su equipo de la G League. En una charla con La Nación, Ian expresó su alegría por esta oportunidad, en la que buscará destacar.
“Estoy muy feliz y emocionado de ir a un nuevo lugar, continuar avanzando en mi carrera, ver qué sucede esta temporada y de qué manera puedo seguir subiendo. Eso es lo que me tiene más motivado que cualquier otra cosa: saber que uno está ahí en la G League, cerquita de la NBA, viendo quién lo observa a uno constantemente y la cantidad de jugadores que están luchando por ese mismo cupo”, afirmó Martínez.

El deportista de 24 años es originario de Mercedes Norte de Heredia. En su paso por el baloncesto universitario en Estados Unidos, destacó de gran forma con la Universidad de Maryland, University of Utah y Utah State Aggies, tiempo que también aprovechó para graduarse en la carrera de Desarrollo Humano.
Por influencia de un tío, Ian pasaba horas durante su infancia frente a la PlayStation jugando NBA 2K, un videojuego en el que se imaginaba como una estrella del baloncesto. Martínez recordó con emoción esos momentos que lo marcaron y que hoy cobran un nuevo significado, cuando está a las puertas de cumplir su mayor sueño.
“En la universidad siempre llevaba la bandera de Costa Rica, especialmente en los partidos grandes. Era como el videojuego NBA 2K, donde uno crea su jugador y hace todo el proceso para entrar a la liga. Yo viví eso; veía a mi tío jugar, le poníamos nombre al personaje y yo decía: “Ian Martínez en la NBA”. Eso es lo que recuerdo. Quiero sentir eso, estar ahí y poder decir que fui parte del juego y compartí con superestrellas", relató Martínez.
Se espera que Martínez viaje a Estados Unidos a mediados de octubre para unirse a la pretemporada de los Cleveland Charge, con miras al inicio del torneo en noviembre.
Aunque está cerca de la máxima categoría, Ian no oculta su deseo de llegar a la NBA y mantiene los pies sobre la tierra de cara al futuro.
“Uno está cerca, pero no se puede medir qué tan cerca de la NBA estoy. Las oportunidades siempre están ahí y la puerta sigue abierta hasta que deje de jugar. Obviamente, sería un logro grande, no solo por representar el nombre que llevo atrás, sino también al país, que siempre lo llevo presente.
“Me encantaría porque es algo que siempre he soñado, pero intento no pensar demasiado en eso y enfocarme en mí. Definitivamente, cuando me pongo a pensar en el tema, me acuerdo de cuando estaba más pequeño y decía que quería llegar ahí; eso me emociona. Sin embargo, hay que dejar la emoción a un lado y seguir trabajando”, concluyó Ian.

El costarricense, de 1,93 metros de estatura, se desempeña como escolta. Martínez viene de jugar en el baloncesto europeo durante la temporada 2025-2026 con el Oberwart Gunners de la primera división de Austria, donde tuvo una destacada participación al promediar 20,1 puntos, 3,5 rebotes y 2,9 asistencias por partido.
Tras esta experiencia en Europa, al nacional se le abrió una oportunidad en la NBA G League. Esta liga de desarrollo cuenta con 31 equipos —en su gran mayoría afiliados a franquicias de la NBA o propiedad de estas— y permite que algunos jugadores alternen su participación entre ambas ligas. En el caso de Martínez, el equipo de la NBA vinculado a los Cleveland Charge es el de los Cleveland Cavaliers.
