En conversación con La Nación, Díaz admitió que su salida obedeció a un tema de rendimiento y exigencia: “Fue por resultados. Intenté hacer las cosas lo más profesional posible, como debe ser con futbolistas de alto nivel. No alcanzó y se tomó la decisión de rescindir mi contrato. Estoy muy tranquilo con lo que intenté aportar de manera profesional y por no permitir situaciones que le restaran nivel al equipo y a los jugadores”.
El estratega enfatizó que su objetivo principal siempre fue elevar el rendimiento del plantel, aunque reconoció ciertas fricciones por dinámicas de trabajo.
“Son temas normales en un equipo. Hay jugadores que vienen con mentalidad de Segunda División y creen que las cosas se manejan de otra forma, pero no es así. Se trató de guiarlos en aspectos que ya conocían; es un tema de actitud, de querer trascender a un nivel superior. Son situaciones habituales en Primera División. Traté de guiarlos de la mejor forma, lo que yo quería era potenciar a los jugadores”, agregó.
Tras su paso por el banquillo belemita, el exmundialista de Brasil 2014 se enfoca en compartir tiempo con su familia. En su trayectoria como técnico en el balompié nacional, Díaz registra además un paso por la AD Sarchí en la Liga de Ascenso, así como roles de asistente técnico en la Selección de Costa Rica U-20, Alajuelense y San Carlos.
El lugar de Díaz en Belén fue ocupado por Andrés Arias.