Fanny Tayver Marín, Esteban Valverde. 4 mayo
En su segunda etapa al frente de la Liga, Hernán Torres dirigió 17 partidos. Fotografía: Alejandro Gamboa
En su segunda etapa al frente de la Liga, Hernán Torres dirigió 17 partidos. Fotografía: Alejandro Gamboa

Hernán Torres conversó con La Nación este sábado, un día después de que renunció a la dirección técnica de Liga Deportiva Alajuelense.

Aquí podrá leer varias confesiones que hizo el estratega desde Colombia.

— ¿Qué valoración hace de este paso por Alajuelense y por qué termina yéndose, porque a veces parecía que usted quería seguir?

El sentir siempre es de nostalgia, de tristeza porque no se consiguió el objetivo que era la clasificación. La verdad es esa, no haber conseguido el objetivo me llevó a tomar una decisión y se la hice saber al presidente.

— ¿Qué es lo que más le duele de no seguir en la Liga?

No haber conseguido el objetivo que quería, que quería que la Liga saliera campeón y no haberlo conseguido es lo que le queda a uno la espina y le duele a uno no haberlo podido lograr.

— No clasificar representa un desajuste económico y que vendrían recortes en planilla y hasta en concentraciones, ¿eso influyó para que usted no siguiera?

Yo la verdad en la parte económica no me meto, no tengo incidencia porque yo no sé cuál será el estado económico de la institución. Yo puedo hablar de la parte deportiva y en la parte deportiva es verdad, no clasificamos y eso para todo el mundo es algo latente, que cuando no se clasifica se tienen dificultades económicas en las instituciones.

— ¿Con qué se topó cuando llegó a la Liga?

Un equipo muy débil, muy frágil, llegué y había varios lesionados, seis o siete, un equipo desgastado totalmente y fue complicado, fue difícil poder adaptarlo a la competencia y al ritmo que exigía el torneo.

— Le tocó jugar con una suplencia llena de jóvenes, ¿hubo algún problema con que esos muchachos no jugaba mucho con la Primera y tampoco lo hacían en el alto rendimiento?

La verdad ustedes vieron las dificultades que tuvimos mucho en armar las nóminas, tuvimos que recurrir a los menores que en determinado momento ustedes vieron que prácticamente jugaban los mayores y ellos entraban por momentos, por minutos, porque es como a mi pensamiento, a mi pensar, tiene que comenzar un menor, por minutos y no darle la responsabilidad de un partido desequilibrante y determinante.

Me parece que el aporte de ellos fue importante. Ustedes pueden ver las nóminas y siempre estuvo el equipo con alternativas importantes en la juventud.

— ¿Es cierto que usted prefería entrenar en el estadio que el Centro de Alto Rendimiento en Turrúcares porque era muy expuesto al público?

Usted sabe que a mí me parece que eso es estrategia del técnico y yo soy muy hermético en las alineaciones antes de jugar y por ahí hubo momentos en los que yo terminaba de entrenar y ya se sabía la alineación en los medios de comunicación y eso me parece incómodo, porque yo tengo una estrategia y mi estrategia es esa.

Yo pienso que no dar las alineaciones es una estrategia que tienen los técnicos y es parte de mi estrategia, no dar a conocer la alineación hasta última hora.

— Acá se especuló mucho y es mejor conocer su versión, ¿tuvo alguna diferencia con Agustín Lleida en algún momento?

Yo esos temas no los quiero tocar, ni quiero meterme en la parte de las decisiones que tiene la Junta Directiva. Ellos toman decisiones para bien de una institución, hay que respetar eso, apoyar, motivar y estar siempre luchando por mejorar las cosas. Una Junta Directiva no va a tomar decisiones para ir en contra de un objetivo, así que en ese aspecto les estoy contestando.

Hay que apoyar las decisiones de la Junta. Uno era empleado del club y como tal hay que saberlo asimilar.

— En Liga Deportiva Alajuelense dicen que usted tiene las puertas abiertas, ¿podría haber una tercer vez de Hernán Torres en el club?

Uno en el fútbol nunca sabe, de pronto puede ser, un día. Yo soy un hombre de fútbol y la Liga es una institución grande, la quiero mucho, la estimo mucho, le estoy muy agradecido a toda la hinchada, porque siempre sentí un apoyo desde que llegué.

Me voy triste porque no les pude dar esa alegría inmensa que ellos esperaban de nosotros. Lastimosamente así es el fútbol, tuvimos muchas dificultades, muchas adversidades.

Estoy muy agradecido con el presidente, Fernando Ocampo, que siempre fue preponderante para todo, gestor para todo.

Me parece que la Liga tiene un presidente lleno de capacidad, de condición, de lucha, de gestión y eso es importante.

La prensa fue ecuánime, equilibrada en todos sus conceptos y me voy agradecido, no tengo nada que discutir de la gente en Alajuela.

— ¿Si lo busca otro equipo tico lo pensaría?

Yo soy un profesional de fútbol, claro que lo pensaré y en estos momentos no tengo empleo.

— ¿Siente que el problema de la planilla de la Liga es mental, que la presión del título se está comiendo al equipo?

No, yo no creo. La presión siempre existe en el fútbol como lo dije. Siempre en el fútbol hay presiones y como tal hay que afrontarlas y a quien lo afecte la presión pues no podrá jugar fútbol profesional.

— Usted mantenía la esperanza, pero ¿cuál fue el partido o el momento en el que usted dijo que ya había perdido las opciones de clasificar?

Cuando no le pudimos ganar a Carmelita. Ese partido era indispensable ganarlo, era determinante y quedamos 1-1. Casi lo perdemos en el último minuto.

— De su primera etapa con la Liga y esta última, ¿cuál es el aprendizaje y si esa espinita de la que usted habla se hizo esta vez más grande, o prefiere dejar eso en el olvido?

No, yo ya pienso dejar eso en el olvido. Ustedes saben que al inicio fue una cosa, ahora fue otra cosa. Los tiempos cambian, las situaciones cambian, las épocas cambian. Todo lo que le pasa a uno en la vida, bueno o malo, gane o pierda, son experiencias para madurar más como técnico.