
Saprissa y Alajuelense prometieron un partido lleno de emociones. Tanto Albert Rudé como Mauricio Wright en las conferencias previas aseguraron que el partido sería bueno; también que estaría lleno de emociones. En la previa se hablaba de un posible partidazo, no obstante, las palabras quedaron muy lejos de los hechos.
Los morados y manudos terminaron igualados 0 a 0 en un encuentro sumamente táctico, pero en el que no se dieron emociones reales en los marcos. De hecho, los atacantes no tuvieron claridad en su zona, mientras que los porteros fueron espectadores del duelo.
El equipo que más intentó fue Alajuelense, los erizos tuvieron más intención ofensiva, buscaron tener la posesión del esférico, pero nunca encontraron el camino para abrir la defensiva tibaseña.
La ‘S’ tuvo una intención muy clara de principio a fin: evitar una anotación y sorprender con el contragolpe o en algún tiro de esquina. Tuvo algunas ocasiones, sobre todo en los pies de Daniel Colindres y Christian Bolaños, pero faltó fineza en el último pase previo a la zona de definición.
Rudé, por su parte, buscó tener el balón, crear asociaciones por las bandas, sobre todo por izquierda; Ian Lawrence se sumó bien por su lado, pero cuando centró los balones fueron rechazados por Kendall Waston y Aubrey David.
Alex López intentó ser eje, mientras que Aarón Suárez estuvo dinámico, quitó marcas, pero careció de la profundidad que ha logrado en otros encuentros.
Las emociones fueron la gran deuda del partido. En el complemento, el español movió su banquillo e incluyó a Marcel Hernández, también a Carlos Mora, Bryan Ruiz, Celso Borges... Pero tampoco cambió la dinámica.
Los dos planteles se veían amarrados en el campo; empero, Saprissa se notó hasta cierto punto tranquilo con el 0 a 0. Los tibaseños no dieron señales de urgencia por ganar, situación que sí se le notó a la Liga.
Alajuelense solo hizo un remate directo en 90 minutos y Saprissa tres, una estadística que deja en claro lo aburrido que estuvo el duelo.
Los morados, al final, a nivel de resultado consiguieron un partido bueno y efectivo, porque no reciben un golpe anímico ante el archirrival y con la unidad ganada se volvieron a meter en zona de clasificación. También salió sin mayores consecuencias, respecto a lesiones, de cara al juego clave que tendrá el miércoles por la Liga Concacaf frente al Comunicaciones.
Cuando se dio el pitazo final, Bryan Ruiz frunció su ceño, Albert Rudé se vio serio, mientras que Kendall Waston y Mauricio Wright aplaudieron el esfuerzo que habían hecho los saprissistas en el terreno de juego.
El clásico pareció un partido que nadie quería perder y por ende difícilmente alguno de los dos lo iba a ganar, porque la propuesta fue mucho de choque, de disputa, y cuando alguien intentó salirse del canasto con alguna jugada individual, el rival lo detuvo con falta. Así le pasó a Aarón Suárez, también a Mariano Torres, víctimas de faltas cuando se encaminaban a armar una jugada de peligro para sus equipos.
El Alajuelense - Saprissa fue un encuentro en el ganó el temor a perder, el miedo a llevarse un batacazo en una disputa férrea por puestos de clasificación.
Morados y manudos prometieron en la previa un juegazo, el cual ya están debiendo para sus aficiones, porque este partido fue un bostezo.
