Fútbol Nacional

El tiempo dio la razón a Alajuelense al dejar atrás la cancha sintética e innovar con gramilla híbrida

Liga Deportiva Alajuelense tenía razones de peso para atreverse al cambio de césped, a pesar de que al principio no todos estaban convencidos y hasta existía la creencia sin argumentos de que la gramilla híbrida no funcionaría en el Morera Soto

23/07/2024/ Juego entre Liga Deportiva Alajuelense vs CD Marathón por la CONCACAF Center American Club 2024 en el estadio Alejandro Morera Soto  / Foto John Durán

Liga Deportiva Alajuelense tomó una decisión radical a mediados de 2016, cuando la apuesta por contar con lo mejor en cuanto a terrenos de juego le ganó el pulso a la fuerte resistencia al cambio. En ese momento, puso fin a la era de la cancha sintética en el Estadio Alejandro Morera Soto para innovar con una gramilla híbrida, igual a la del Real Madrid, que se estrenó el 6 de agosto de 2017.

Esa mezcla de 90% natural y 10% sintética tomaba auge en Europa, y Alajuelense se convirtió en el primer equipo de América en contar con una gramilla de esa naturaleza.

Podría decirse que el cambio del césped en la “Catedral” ocurrió como un efecto rebote. Eran los inicios de lo que hoy es el Centro de Alto Rendimiento (CAR) en Turrúcares; se trabajaban los primeros diseños y se efectuaban los primeros movimientos de tierra para construir las canchas en el complejo.

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