Fanny Tayver Marín. 1 julio, 2018
En España lloraron su eliminación de Rusia 2018. Fotografía: AFP
En España lloraron su eliminación de Rusia 2018. Fotografía: AFP

Trago amargo para España. Otra excampeona del mundo que se marcha de Rusia 2018 antes de tiempo.

Las críticas no se hacen esperar y son fuertes.

La revista El Balón tituló directo y sin contemplaciones: “Luis Rubiales eliminó a España con la destitución de Lopetegui”, recordando que desde que el ahora técnico del Real Madrid se convirtió en el seleccionador de ese país, la Furia Roja arrastraba dos años de no perder un partido.

Contra los anfitriones y en los octavos de final de la Copa del Mundo, los españoles no perdieron, porque persistió el empate tras los tiempos extra (1-1).

Pero en la ruleta rusa quedaron fuera (3-4) y para ellos, eso equivale a una derrota, al fin de su sueño de repetir la gesta de Sudáfrica 2010.

“No se puede hacer más, se ha dejado el alma, se ha puesto orgullo, lo hemos puesto todo. Nos han llevado a los penaltis, que era la única manera de crearnos peligro”, declaró el capitán español Sergio Ramos en la cadena Telecinco.

Fernando Hierro también habló en ese medio: “Todos tenemos dolor, veníamos a hacer algo importante, a pelear por el Mundial, pero esto es fútbol. Nada que ver con su compromiso, esfuerzo, compañerismo, el esfuerzo día a día... Ha sido un placer entrenarles, si hay algún reproche autocrítica mía como entrenador. Si alguien quiere entender que hay que tomar responsabilidades, me pongo a la cabeza. He tomado decisiones desde el primer día”.

El Mundial no fue fácil para Hierro, quien había llegado a Rusia 2018 como director deportivo de la Federación Española de Fútbol y a tres días del debut en el Mundial lo nombraron como el sucesor de Lopetegui, a quien destituyeron un día antes porque el Real Madrid lo anunció como su nuevo timonel.

Hierro destacó el esfuerzo del equipo: “Se ha dejado el alma desde el primer día, es difícil estar 120 minutos atacando, lo hemos intentado de todas las maneras, el esfuerzo ha sido brutal”, indicó.

Sobre la eliminación, el entrenador apuntó: “Ya dijimos que en los tres partidos de primera fase hay margen de error, a partir de octavos no lo hay y lo entendemos. Sinceramente, el equipo se ha comportado de forma profesional en el día a día, los que han jugado y los que no. Ha sido una maravilla entrenarlo y a partir de ahí empatizo con la afición. Están los chicos con mucho dolor”.

También salió en defensa del estilo de juego de España.

“No creo que haya sido que hemos sido incapaces de generar peligro, lo hemos intentado por todas partes. Los Mundiales son muy complejos, salvo que te pongas pronto por delante. Tras el empate hemos reaccionado bien, empezamos bien la segunda parte... hemos minimizado los errores, las transiciones, los errores de los primeros partidos y en ese aspecto no hay ningún reproche...”.

¿Qué pasará con él? Pues Hierro también se une a los muchos entrenadores que se marchan de Rusia con la incertidumbre dentro de su equipaje.

“Es y ha sido un placer entrenarlos. Seguir no es una decisión mía. Tras la eliminación, lo mío es lo de menos”, afirmó.

Diario Marca lamentó que España volviera a ser la de antes y mencionó que “fue el punto y final a un Mundial disparatado desde el despido de Lopetegui”.

En su contracrónica, ese medio señaló que se trata de un “fracaso mayúsculo”.

“La derrota ante la anfitriona en penaltis es la consumación de un campeonato horrible, en el que sólo se salvaron un puñado de minutos contra Portugal. Ahora afloran todos los problemas iniciados con el despido de Lopetegui, muy inoportuno también Julen, y continuados con un equipo falto de formas y de ideas. Lo que mal empieza, mal acaba”.

Por su parte, el Diario As calificó la eliminación como “otro chasco mundial” y detalló que “a España le sobró pases y le faltó arrojo para eliminar a un rival muy inferior. Akinfeev fue el héroe, con grandes paradas y dos penas máximas detenidas en la tanda”.

Mientras que El País tituló: “España retrocede una década”, frase que resume un Mundial sin pena ni gloria para los monarcas de Sudáfrica 2010.