Las Vegas. Redacción y AFP. Brasil, siempre candidato a disputar el título en cualquier torneo mundial, cayó en cuartos de final en la Copa América, en el dramatismo de un desempate por penales.
Su verdugo fue Uruguay, un cuadro que siempre se cree que capaz de eliminar a la Verdeamarela desde que en el Mundial de 1950 lo derrotó en la final conocida como el Maracanazo.
La expulsión de Nahitan Nández en el minuto 74 obligó a la Celeste replegarse un poco, en un partido en el que nunca renunció al ataque. Aunque la pelota pasara en botines brasileños la mayor parte del tiempo (60%), los ataques chárruas resaltaban mordaces, con cinco remates más que su rival (12 vs. 7).

