
A solo dos días de la final del Mundial 2026 entre Argentina y España, un inesperado intruso se hizo presente y tiene el partido bajo alerta.
La preocupación existe, pero en la FIFA nadie habla de una suspensión inminente. El juego está en pie para el domingo a la 1 p.m., hora de Costa Rica.
¿Qué sucede?
Una neblina difusa cubrió el jueves localidades de Nueva Jersey aledañas, adonde la Albiceleste y la Roja prevén realizar sus penúltimas prácticas antes de batirse el domingo en el MetLife Stadium en East Rutherford.
El humo de incendios forestales en Canadá se extendió hasta Nueva Jersey, en Estados Unidos, donde los finalistas entrenaban este viernes.
“Más de 800 incendios forestales que están activos en muchas partes de Canadá han generado alertas por mala calidad del aire en ese país y varios estados de Estados Unidos”, informó la BBC.
La situación afecta a Nueva York, donde el domingo se juega la final del Mundial 2026 entre España y Argentina. Pero, hasta el momento, no hay ninguna restricción para el partido.
“Según el programa Índice de Calidad del Aire de EE. UU., la situación es ‘peligrosa’ en gran parte de los estados de Michigan y Minnesota, en el norte del país, por lo que se recomienda a la población permanecer en interiores”, añadió la BBC.
Las alertas abarcan la región del Alto Medio Oeste, la región de los Grandes Lagos y el noreste de EE. UU., según informó el Servicio Meteorológico Nacional (NOAA, por sus siglas en inglés).

Las autoridades estadounidenses alertaron que millones de personas están expuestas a una calidad del aire muy degradada y animaron a los habitantes de varios estados del noreste a pasar el menor tiempo posible al aire libre, resaltó la Agencia de Noticias AFP.
“La mala calidad del aire puede ser peligrosa para cualquiera”, escribió el Departamento de Protección Medioambiental de Nueva Jersey en X.
Este viernes, los organizadores del Mundial 2026 aseguraron que “siguen de cerca” el tema del humo de los incendios forestales en Canadá.
“Se han dado conversaciones al respecto; tenemos a un representante del Servicio Meteorológico Nacional trabajando junto a la FIFA, por lo que estamos siguiendo la situación muy de cerca”, declaró Andrew Giuliani, quien encabeza el grupo de trabajo de la Casa Blanca para la organización del torneo, durante una rueda de prensa en Nueva York, informó AFP.
Además del humo, entrada la noche del jueves también se percibía olor a quemado en Parsippany, a diez minutos en auto de East Hanover, sede del centro de entrenamiento de España.
“Es abrumador, es muy fuerte aquí. Es realmente obvio, puedes olerlo, es muy intenso”, dijo a la AFP Guy Henri, un inversionista de 66 años.
En Morristown, Nueva Jersey, sitio de práctica elegido por el equipo de Lionel Messi, según la prensa argentina, la valoración de la calidad del aire era “muy poco saludable” la noche del jueves.
Para East Hanover y East Rutherford era “poco saludable” debido a las partículas finas procedentes de los incendios, según el sitio oficial del gobierno que mide la calidad del aire.
Podría llover
Meteorólogos consultados por medios locales prevén fuertes lluvias el sábado, lo que debería contribuir a dispersar el humo de la región y evitar mayores riesgos en la final entre los vigentes campeones de Sudamérica y de Europa.
“Es verdad que en el ambiente se puede oler un poco, la sensación y ver que hay humo, pero ante un partido tan importante como es una final de un Mundial, tienes que intentar abstraerte lo máximo posible de factores externos”, explicó el futbolista español Mikel Merino durante un encuentro con la prensa antes del entrenamiento en East Hanover, donde la Roja se instaló tras eliminar el martes a Francia (2-0).
Al MetLife Stadium, sede a cielo abierto de la gran final, deben asistir más de 80.000 espectadores, incluido el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, según dijo el jefe de la FIFA, Gianni Infantino.
El humo de estos fuegos provocó el aplazamiento del partido entre el Chicago Fire y el Vancouver Whitecaps, el primero desde la llegada del polaco Robert Lewandowski a la liga norteamericana de fútbol (MLS).
El juego debía jugarse el jueves en Chicago, en el centro-oeste de Estados Unidos. La ciudad es la capital de Illinois, uno de los estados más afectados por la fumarada.
