La afición que se presentó al Estadio Ricardo Saprissa explotó contra el argentino Fernando “Bocha” Batista, quien se marchó al descanso con el marcador 3-0 a favor, pero al final perdió el partido 3-4.
Sí, lo perdió. Fue él, con sus variantes y el cambio en el sistema durante el complemento, quien entregó el compromiso al pasar a una línea de cinco en el fondo y servirle a Curazao la victoria en bandeja de plata.
En la conferencia de prensa, Batista tragó grueso para tratar de explicar lo sucedido en el encuentro y cómo se hizo el ridículo al perder 3-4, tras ir ganando 3-0.
- ¿Siente que entregó el partido? ¿Qué quiso hacer con los cambios y qué piensa de que la gente pidiera su salida?
- En el primer tiempo el equipo hizo un gran desempeño; se trabajó en lo planteado para encontrar los espacios que ellos podían dejar. En el segundo empezamos a perder un poco la pelota y recibimos un par de pases filtrados a la espalda de los volantes, por la zona de Barahona (Carlos), que nos complicaban.
“Decidimos rearmarnos, entró Taylor (Gerald) y perdimos el mediocampo. Ellos tuvieron jugadores técnicamente muy buenos y los dos goles seguidos nos golpearon. A veces uno cambia porque cree que puede fortalecerse desde el fondo, pero no salió, la verdad no salió.
“Entiendo a la gente y estoy acá para trabajar. Hace cinco meses estamos compitiendo y estoy seleccionando. El primer tiempo salió; el segundo tiempo no me gustó y es responsabilidad mía. Hay que tratar de corregir cosas y pensar en el equipo del primer tiempo, para corregir lo que se dio en el segundo”.
- ¿Cómo explicarle a la gente que el proyecto con usted tiene credibilidad?
- Confío en mi trabajo, en el día a día, y la Federación me ha elegido. Estoy mal, lógicamente. Con un resultado de 3-0, a veces uno intenta cambiar un jugador; quizá pudo ser un poco más tarde. Pero ellos hicieron variantes al filtrar pelotas y ese cambio de sistema no nos dio la posibilidad de seguir haciendo lo del primer tiempo.
“A veces pasa esto. Son momentos difíciles y hay que trabajar. En tres días tenemos otro partido. Uno entiende a la gente. La Selección viene de golpes duros y me quedo con lo que se hizo en el primer tiempo, que no fue malo. Me hago cargo y mañana estaré preparado para seguir trabajando”.
- ¿Cómo queda su gestión en la Selección?
- Volvimos a línea de cuatro y en el primer tiempo habíamos hablado de que podían llegar en ciertos momentos y filtrar pases. Repito: uno hace un cambio pensando que podía armarnos con un 3-0, que íbamos a tener espacios para contrarrestar la defensa de ellos, y lamentablemente no salió. A veces un cambio sale o no, y este no salió. Es mi responsabilidad.
- ¿Qué se quiso ajustar para lo que restaba del partido? A Carlos Mora se le veía resentido: ¿por qué lo dejó hasta el final?
- Le preguntamos si estaba bien y dijo que sí. El único sentido era Alcócer y lo relevamos; fue una baja importante, por eso lo sacamos. A Carlos le dijimos y estaba para seguir, pese a que tenía un golpe.
“El ajuste era tapar al punta de ellos a los costados de los volantes, y que Mitchell cubriera la espalda de los defensas. No nos salió. Estoy triste, estoy mal, pero hay que levantar la cabeza. El domingo hay una revancha”.
- ¿Por qué escogió a Abraham Madriz?
- Lo viene haciendo bien en su club, tiene continuidad y opté por la continuidad de Abraham. Lo viene haciendo bien, es joven y la experiencia se da con los partidos. Por su momento actual, y porque él (Patrick Sequeira) no venía jugando, me decidí por Abraham.
- El proceso con usted es derrota tras derrota. ¿Cómo se cambia el chip de un grupo que se puede catalogar como perdedor?
-Trabajando y hablando mucho con los muchachos. A veces hay momentos en que el fútbol no lo pasa bien; a veces los procesos no empiezan bien y terminan bien.
“Aquí hay que asumir errores, hablarlos y ocuparse para corregirlos. Entiendo que fue un golpe duro, porque teníamos el partido controlado y tranquilo. Hay que hablar con los muchachos. A veces los procesos se dan de esta manera”.

