
Para ser entrenador también hay que quemar etapas, escribió un exjugador de la Selección de Costa Rica, quien tiene dudas por la forma tan rápida en que le llegó a Bryan Ruiz la oportunidad de ser técnico de la Tricolor.
Bryan apenas ha dirigido cuatro partidos en el fútbol de alto rendimiento.
Estuvo a cargo de Alajuelense como interino el 15 y el 23 de febrero de 2025, frente a Guanacasteca —triunfo 1-0— y Santos de Guápiles —empate 0-0—, debido a la suspensión por acumulación de tarjetas amarillas del técnico Alexandre Guimaraes.
Además, recientemente, ante la salida de Ismael Rescalvo, dirigió a la Liga en el partido de cuartos de final de la Copa Centroamericana de Concacaf ante Marathón de Honduras —triunfo 3-1— y, en el campeonato, frente a Inter San Carlos —victoria 5-0—. El mayor desarrollo de Bryan en los banquillos ha sido con el equipo Sub-20 de los rojinegros.
“Quiero ser muy claro: esto no es un ataque contra Bryan. Lo conozco como un gran ser humano, excelente compañero y extraordinario jugador. Precisamente por el respeto que le tengo, me hubiera gustado verlo dirigir más partidos, sumar experiencia, crecer y construir su camino antes de asumir una responsabilidad tan grande. Dos partidos como entrenador y llegar a la Selección inevitablemente generan preguntas sobre el proceso utilizado para tomar este tipo de decisiones”, escribió Andy Herron en su cuenta de Facebook.
Herron, quien jugó con Costa Rica la Uncaf de 2003, la Copa América de 2004 y la Copa Oro de 2009, señaló que las oportunidades deberían llegar acompañadas de preparación, experiencia y méritos demostrados.
“También hay grandeza y madurez en poder decir: todavía no estoy listo. Quiero aprender, puedo aportar como asistente y prepararme para cuando llegue mi momento. Costa Rica necesita desarrollar una nueva generación de entrenadores, pero desarrollarlos significa precisamente eso: darles tiempo para formarse, competir, equivocarse, aprender y crecer”, destacó Herron.
Andy Herron consideró que el fútbol nacional posee personas con muchísimo potencial que pueden aportar.
“No debemos quemarlas acelerando procesos que necesitan tiempo. Deseo que a Bryan le vaya bien, porque su éxito también sería positivo para nuestro fútbol, pero mi preocupación va mucho más allá de Bryan o de cualquier entrenador”, dijo Andy Herron.
El exjugador agregó que el verdadero problema del fútbol costarricense está en la estructura. Consideró que se pueden cambiar nombres una y otra vez, pero que, si no se revisa cómo se toman las decisiones, cómo se desarrollan los entrenadores y qué proyecto se debe construir, se seguirán discutiendo los mismos problemas.
“El daño estructural muchas veces no hace ruido, pero puede ser mucho más profundo. Nuestro fútbol necesita oportunidades, sí, pero también necesita procesos, preparación y decisiones transparentes”, escribió Andy Herron.
