Greivin Porras, analista arbitral, aseguró a La Nación que las dos jugadas polémicas del primer tiempo del partido entre Cartaginés y Saprissa tuvieron apreciaciones distintas: una fue resuelta correctamente por el árbitro central, Juan Gabriel Calderón, mientras que la otra debió sancionarse de manera diferente.
Porras detalló que la acción en la que Saprissa reclamó un penal, luego de que Gerald Taylor terminara en el césped, debió sancionarse con una pena máxima. Sin embargo, Calderón no consideró que hubiera infracción y el VAR tampoco intervino.
“Penal, no tiene que mediar violencia, el jugador es tocado por detrás y cae, es penal, así de sencillo”, dijo.