La presidenta de la República, Laura Fernández, destituyó al canciller Manuel Tovar el 24 de setiembre bajo el alegato de que no le informó sobre una reunión del Escudo de las Américas que se realizó dos días antes, el 22 de setiembre, en el marco de la Asamblea General de la ONU en Nueva York, y a la que asistió de último momento el presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Sin embargo, uno de sus vicepresidentes, Douglas Soto —quien también funge como embajador en suelo estadounidense—, estaba plenamente enterado del evento.
El segundo vicepresidente incluso reconoció tener conocimiento de que el Departamento de Estado de EE. UU. había enviado a la embajada que él lidera la invitación para que asistieran los jefes de Estado, en el caso de Costa Rica la mandataria Fernández.
Douglas Soto asistió a dos reuniones preparatorias de cara a la cita del Escudo de las Américas y hasta participó en la redacción de la declaratoria oficial que Costa Rica firmó en el evento junto a otros 14 países de América y el Caribe. Desde la etapa previa, ya se sabía que la invitación era para los jefes de Estado.
“Me permito aclarar que el suscrito únicamente participó los días 9 y 14 de setiembre, en Washington D. C., en dos reuniones preparatorias del encuentro previsto para Nueva York, ambas a nivel de embajadores”, afirmó Soto en un oficio enviado a la diputada del Partido Liberación Nacional (PLN), Norjelens Lobo, el 14 de octubre.
Esa fue parte de la respuesta que el vicepresidente remitió tras consultas de la verdiblanca y como prueba de su versión, adjuntó varios documentos, como las bitácoras de los temas tratados en las dos citas preparatorias.
En ambas memorias se consignó que el encuentro estaba previsto para el 22 de setiembre en la sede de la Organización de Naciones Unidas (ONU) y que, como mínimo, cada país debía mandar a su canciller en representación.
A una reunión previa efectuada el 9 de setiembre, en las oficinas del Departamento de Estado de los Estados Unidos, Douglas Soto asistió con la ministra consejera, Carol V. Arce, según los documentos enviados a la congresista Lobo, y de los cuales La Nación tiene una copia.

Cambios en comunicado conjunto
El vicepresidente Soto asistió solo a la segunda reunión preparatoria, del 14 de setiembre y celebrada en el Donald J. Trump Institute of Peace. Esa cita fue convocada por la enviada especial Kristi Noem y el subsecretario adjunto de Estado para Asuntos del Hemisferio Occidental, Juan Pablo Segura, según detalló en el oficio N.° ECR-WDC-192-2026.
En las memorias de esos encuentros se detalla lo siguiente: “El embajador de Costa Rica en Washington D. C., Douglas Soto Campos, enfatizó en la importancia de enfocarse no solo en la represión, sino en la prevención. También destacó que para el Joint Statement (declaración conjunta) que se adoptará en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas es fundamental que se establezca que cada país accionará bajo su ordenamiento jurídico nacional. De igual forma, propuso cambiar ‘consistent with (acorde con)’ a ‘in accordance with (de conformidad con)’.
”Se informó verbalmente que la reunión en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas está prevista para el 22 de setiembre del 2026″.
Soto también adjuntó la versión final consensuada del comunicado conjunto que adoptarían los países miembros en la reunión en la ONU. Allí consta que el cambio solicitado por el vicepresidente sí se acogió: en el segundo párrafo se puede leer “in accordance with”.
Correo con la invitación
En la respuesta a la diputada Norjelens Lobo, el jerarca también reconoció que el 19 de setiembre su embajada recibió un correo electrónico con la invitación a la cita del Escudo de las Américas, enviado por el Departamento de Estado de los Estados Unidos. Allí se decía que el encuentro sería el día 22, a las 2 p. m.
El correo se tituló: “Final Version of Joint Statement Shield of the Americas UNGA Meeting (versión final de la declaración conjunta de la reunión del Escudo de las Américas)”. Tenía una invitación y el texto del comunicado conjunto. Fue recibido por la funcionaria Carol Arce, quien un día después, el 20 de setiembre, la reenvió a las siguientes personas:
—Manuel Tovar, ahora excanciller.
—Alejandra Solano Cabalceta, directora general de Política Exterior.
—Adriana Bolaños, ahora ex viceministra de Asuntos Multilaterales.
—Misión Permanente de Costa Rica ante la ONU, la cual es encabezada por Boris Marchegiani.
Soto aclaró que en esa comunicación él no fue copiado y que tampoco asistió a la reunión del 22 de setiembre.

Invitación a los jefes de Estado
El correo electrónico del Departamento de Estado de EE. UU., fue remitido por Bojana Milojkovic, del buró de Asuntos del Hemisferio Occidental, a varias representaciones diplomáticas, incluida la costarricense.
Textualmente ella escribió que la invitación era para los “jefes de Estado” y que ya las delegaciones diplomáticas en la ONU estaban al tanto.
“Para este momento, sus delegaciones en Nueva York deben de haber recibido la invitación formal para que sus respectivos jefes de Estado asistan a la futura reunión del martes 22 de setiembre, a las 2 p. m.
”(...) Nosotros estaremos esperando dándole la bienvenida a sus jefes de Estado el martes y lanzar oficialmente la versión final del pronunciamiento que está adjunta para su referencia. Por favor dirigir cualquier pregunta que sus misiones puedan tener sobre la logística del evento a nuestro equipo de protocolo", detalló Milojkovic.

Diputada Lobo cuestiona inconsistencias
La diputada Norjelens Lobo, del PLN, cuestionó la inconsistencias en las explicaciones del Poder Ejecutivo, pues desde la Cancillería nunca se informó de la participación de Soto.

“Si él, siendo el vicepresidente y el embajador en Washington, y teniendo comunicación directa con la presidenta, ¿por qué él no le informó a ella? ¿Por qué la presidenta dice que no tenía información? ¿Cuál es su comunicación con su vicepresidente? Aquí no tuvo que caer solo la cabeza de don Manuel Tovar, sino también la de don Douglas y la de don Boris", afirmó Lobo.
La legisladora dijo que insistirá en el tema y que continuará pidiendo explicaciones porque le preocupa el tipo de comunicación de la mandataria con sus vicepresidentes, máxime cuando se trata de eventos donde se va a hablar de seguridad y economía.
La versión de Fernández
En reiteradas ocasiones, la mandataria Fernández ha insistido en que esa invitación nunca se les remitió ni trasladó a ella, que no existe ningún registro al respecto y culpabilizó de esa situación a Manuel Tovar, aunque su vicepresidente Douglas Soto y su embajador ante la ONU, Boris Marchegiani también estaban al tanto.
“La falta de comunicación obedeció a una negligencia del entonces canciller Manuel Tovar, quien asistió a la sesión sin informar previamente de su participación a la señora presidenta de la República”, argumentó la Cancillería ante consultas de este diario.
