El excandidato presidencial del Partido Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramos, se ausentó de la reunión de la fracción verdiblanca este lunes, dos días después de una tensa sesión de la Asamblea Nacional en la que no logró que se eligieran todos sus candidatos a los puestos del Comité Ejecutivo Nacional.
Aunque Ramos asiste a la cita de la bancada cada semana, este lunes informó al PLN de que tomará unos días para pensar en su vinculación con Liberación, después de los hechos de esa Asamblea, de la cual se retiró sin esperar el anuncio oficial de los resultados de la elección del comité ejecutivo ni sumarse a la celebración por los 75 años de ese partido político.
“Don Álvaro cree en las causas que defendemos desde la fracción, ha sido una persona muy cercana. Esperamos que él siga vinculado al trabajo que estamos haciendo”, dijo el jefe de la bancada, Álvaro Ramírez.
Tres fuentes confirmaron, de forma separada, que Ramos está reconsiderando esa vinculación con el PLN, luego de perder dos de los siete puestos que se elegían para el Comité Ejecutivo Nacional, específicamente la Secretaría General y la Subsecretaría.

En esos cargos, lograron el nombramiento de Miguel Guillén y Eder Hernández, respectivamente, puestos en los que Álvaro Ramos impulsaba a otras personas: Alexandra Branco y Alvis González.
En los otros cinco puestos, Ramos sí pudo colocar a cinco integrantes de su fórmula: Óscar Izquierdo en la presidencia, Daniela Coll como vicepresidenta, Annie Saborío en tesorería, el diputado Rafael Vargas como subtesorero y Óscar González en la fiscalía.
Ya desde agosto Ramos había pedido a la fracción liberacionista evitar que la renovación de la cúpula partidaria repitiera el resultado de la Asamblea Nacional de setiembre del año pasado, en la que se eligieron como candidatos a las diputaciones a tres personas ajenas a su línea.
“Lo que pasó fue una asamblea democrática, un partido unido, una participación muy grande de asambleístas, más de 200 personas que acudieron. El PLN, como partido democrático, está preparado para los grandes retos que tenemos”, dijo.

El vocero de la fracción aseguró que haber ganado cinco de los siete cargos demuestra la influencia de Ramos en la Asamblea, pero reconoció que, dentro de la lógica democrática, los partidos escogen a personas distintas.
Según Ramírez, la idea de Ramos era trabajar con una nómina completa para modernizar el PLN a través de un mismo equipo de trabajo.
“Por supuesto se reconocen los resultados democráticos de la asamblea del partido y vamos a seguir trabajando para unir ese equipo con la fracción. De hecho, hay tres personas de la fracción ahora en el comité ejecutivo”, comentó Ramírez.
Sobre el tiempo que Álvaro Ramos tomará para definir su futuro en el PLN, el secretario general, Miguel Guillén, aseguró que las diferencias personales pueden ser legítimas, “pero ninguna debería ser más importante que Costa Rica”.
“Los demócratas sabemos que la voluntad expresada en las urnas debe respetarse. Considero que Álvaro Ramos es un demócrata”, indicó Guillén.
El secretario liberacionista agregó que tienen la responsabilidad de contribuir a que Costa Rica recupere un rumbo de mayor justicia social, que ofrezca oportunidades para quienes menos tienen y que garantice la defensa de las instituciones democráticas.
“Estas son las reflexiones que compartiría con don Álvaro Ramos si tuviera la oportunidad de conversar con él”, dijo el secretario.

