
El presidente de Argentina, Javier Milei, confirmó que la participación del mandatario estadounidense, Donald Trump, en la reunión del Escudo de las Américas, celebrada el 22 de setiembre en Nueva York, no estaba prevista inicialmente.
La afirmación contradice uno de los elementos centrales de la explicación ofrecida por la presidenta de Costa Rica, Laura Fernández, para justificar la destitución de su entonces canciller, Manuel Tovar.
Milei se refirió al encuentro en una entrevista con La Nación de Argentina, en la que explicó que la reunión había sido organizada sin contemplar inicialmente la participación de Trump y que su presencia se produjo posteriormente debido a un cambio en la agenda del presidente estadounidense.
“La reunión del Escudo de las Américas no estaba previsto que viniera Trump. Por un reacomodamiento de agenda, se le hace un espacio y Donald Trump puede venir”, afirmó Milei.
El mandatario argentino también explicó que en la actividad esta prevista la participación de funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, entre ellos el secretario de Estado, Marco Rubio, quien dirigió el espacio.
“La reunión estaba estructurada donde Marco Rubio iba a exponer y otras personas del gobierno americano. Iban a haber cuatro expositores, uno de esos era yo. Es decir, que me dieron un rol destacado en esa reunión, que me lo asignó Marco Rubio”, relató.

Según Milei, incluso una vez iniciada la actividad existía incertidumbre sobre el momento en que Trump se incorporaría.
“Empieza la reunión, obviamente la agenda de Trump es una agenda compleja, no se sabía cuándo iba a llegar. Entonces dice (Rubio), ‘empecemos con la reunión y cuando esté llegando Trump nos vamos a dar cuenta porque entran todos los periodistas’”, contó.
Milei describió además el encuentro como una actividad de carácter político y relató que existían dificultades para coordinar las agendas de los distintos mandatarios, quienes viajaron a Nueva York para atender el Debate General de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU).
La explicación de Laura Fernández
En declaraciones a La Nación el pasado 25 de setiembre, Fernández afirmó que el canciller se “autodesignó” para asistir a la reunión del Escudo de las Américas y cuestionó que no le hubiera informado de la invitación.
“Una cosa es una reunión entre cancilleres o secretarios, y otra cosa es una actividad para presidentes y, hasta donde yo sepa, la presidente de este país soy yo”, manifestó la mandataria.
Fernández sostuvo que Tovar había recibido la invitación para participar en el encuentro, que Tovar calificó como una actividad de alto nivel, y que decidió acudir sin informarle.
La presidenta aseguró que tomó la decisión de despedirlo “con mucho dolor”, pues recordó que ambos fueron compañeros de gabinete durante la administración de Rodrigo Chaves y calificó a Tovar como un profesional competente.
“Pero lo que hizo, donde recibió la invitación y se autodesignó como representante de Costa Rica en ese encuentro, es algo demasiado serio que no puedo pasar por alto”, afirmó.
Fernández también sostuvo que de haber conocido la invitación ella misma habría procurado asistir.
“Si a mí el canciller me dice que llegó una invitación a una reunión con jefes de Estado para hablar sobre temas de narcoterrorismo, alianzas hemisféricas para afrontar temas de seguridad que nos aquejan, habría tomado un avión a Nueva York a participar activamente en eso”, declaró.
La mandataria agregó que su eventual viaje a Nueva York no habría estado relacionado con la Asamblea General de la ONU, pues desde el inicio de su administración había anunciado que no asistiría al Debate General, siguiendo la decisión adoptada por su antecesor, Rodrigo Chaves.
En un mensaje publicado en sus redes sociales, luego de que su destitución se hiciera pública, Tovar destacó la importancia de asistir a la semana de alto nivel de la Asamblea General de la ONU, sobre todo para asegurar la elección de la costarricense Rebeca Grynspan como secretaria general de este organismo.
Tovar escribió al respecto: “La situación de estos días refleja la importancia de la semana de alto nivel de la ONU en medio de los desafíos actuales del mundo y particularmente ante la posibilidad real de asegurar la histórica elección de la compatriota Rebeca Grynspan como secretaria general de Naciones Unidas”.
