Diputaciones de las cuatro fracciones de la oposición acusaron al gobierno de Laura Fernández y a la fracción del Partido Pueblo Soberano (PPSO) de presuntamente pagar “matones” y llevar gente a gritar violentamente contra legisladores, principalmente mujeres, en la sesión “solemne” de la Asamblea Legislativa este miércoles, en la Casa de la Cultura de Puntarenas.
Los reclamos empezaron en la reunión de las jefaturas de fracción, este jueves al mediodía, y continuaron durante toda la sesión del plenario legislativo, por la tarde, debido a los hechos que se dieron en la sesión porteña, entre las 8 a. m. y las 10 a. m. del miércoles, cuando por momentos ni siquiera pudieron hablar libremente las diputaciones que tenían derecho al uso de la palabra.
Los reclamos de los opositores no se centraron solo en la falta de control de parte del Directorio del Congreso sobre los gritos de un pequeño grupo de personas desde el público, sino también porque varios legisladores del gobierno azuzaron a esas personas para que vociferaran e insultaran cuando los opositores usaban la palabra, sobre todo si eran las congresistas mujeres.
Así lo advirtieron Abril Gordienko, de la Unidad Social Cristiana (PUSC), y Claudia Dobles, de la Coalición Acción Ciudadana (CAC), así como las diputadas del Frente Amplio (FA), María Eugenia Román, Sigrid Segura, Vianey Mora y Joselyn Sáenz.
“La presidenta legislativa en ejercicio (Esmeralda Britton) incumplió el inciso 12 del artículo 27 y el inciso j del artículo 56 del Reglamento de esta Asamblea”, dijo Gordienko.
En esos numerales se establece la potestad de la presidencia legislativa de ordenar que se despeje la barra de público, tanto del plenario como de las comisiones plenas, cuando por sus gritos, silbidos, golpes o cualquier otra demostración desordenada se interrumpa la labor de la Asamblea. Sin embargo, Britton no tomó acciones en ningún momento, pese a la gritería reiterada.
Gordienko señaló que está ampliamente documentado que en actividades donde participan la presidenta de la República, Laura Fernández, o la fracción oficialista aparece un grupo integrado básicamente por las mismas personas, identificadas en decenas de videos en diferentes puntos del país.
“Se les proporciona transporte y alimentación, se les asigna fechas y horarios, se les indica qué deben decir y hacer”, cuestionó la socialcristiana y enfatizó que si estas personas son empleadas del PPSO o de alguna diputación, les deben respetar sus derechos laborales.
Para Janice Sandí, del PLN, lo ocurrido en Puntarenas no tiene nada que ver con una protesta espontánea salida de control, ni una diferencia política de altura, sino un espectáculo bochornoso, “promovido y alentado por las diputaciones del oficialismo”, para quienes emitir los criterios de la oposición era un peligro.
“Fue un acto orquestado por el chavismo”, dijo la liberacionista.
Claudia Dobles enfatizó que las agresiones fueron especialmente violentas contra las diputadas de la oposición.
Ana Ruth Esquivel: ‘No tuvimos la culpa’
Ana Ruth Esquivel, puntarenense del PPSO, alegó que solo fue una mañana de euforia y arguyó que a los pescadores que ella representa los ofenden por las redes sociales.
“Nosotros como diputados no tuvimos la culpa de lo que pasó ahí”, dijo la porteña. Pese a las evidencias en diferentes videos donde se muestra que ella incitaba a los agitadores, la diputada dijo en plenario que ella se levantaba a pedirle al público que dejara hablar a las diputaciones.
Según lo expresado por Kristel Ward, al PPSO “no le interesa intimidar a nadie” y aseguró que ellos no tienen que buscar esas estrategias que la oposición le achaca al oficialismo.
“Las personas humildes y los pescadores que estuvieron ayer tenían todo el derecho de alzar la voz porque por muchos años se les cayó. ¿Por qué les molesta escuchar la verdad?“, dijo la limonense.
La diputada oficialista Marta Esquivel defendió a Esmeralda Britton como directora del debate en lugar de la presidenta Yara Jiménez, y le agradeció pese a “algunos altercados importantes” que enfrentó esta semana.
