El despido de Manuel Tovar como canciller de la República generó reacciones de sorpresa y duda entre los diputados de las diferentes fracciones legislativas de la oposición, mientras que el oficialismo defendió la potestad de la presidenta de la República, Laura Fernández, de disponer de los jerarcas de su gabinete sin dar mayores explicaciones.
El jefe de Liberación Nacional (PLN), Álvaro Ramírez, manifestó preocupación por los errores graves que ha cometido la administración Fernández en materia de política exterior, desde la polémica pelea con la Presidencia de Panamá hasta las declaraciones que hizo en su visita a Colombia, donde hizo una serie de comentarios sobre política doméstica contra el Poder Judicial y fracciones legislativas que no venían al caso.
“Por un lado, esa serie de errores en política exterior deben ser corregidos y, por otra parte, nos preocupa la inestabilidad del gabinete en menos de cinco meses, como salidas de ministros y viceministros”, dijo Ramírez.
El vocero verdiblanco aseguró que esta inestabilidad no le conviene ni a la mandataria ni a su gobierno, pero mucho menos a Costa Rica, porque considera importante que los equipos se consoliden para brindar los mejores servicios públicos a los costarricenses.
Aparte de Tovar, también salió Roy Thompson del Ministerio de Trabajo y Seguridad Social, así como Sofía Ramírez del viceministerio de Educación, Julián Arias del viceministerio administrativo de Agricultura y Ganadería y Stephanie Chandler como viceministra de Trabajo.
La diputada Joselyn Sáenz, del Frente Amplio (FA), manifestó su sorpresa de que la destitución sea por un conflicto interno en el gabinete y no por la falta de respuesta y presunta negligencia del Ministerio de Relaciones Exteriores en las gestiones por la situación de costarricenses detenidos por las autoridades migratorias de Estados Unidos, dos de los cuales ya murieron por condiciones inhumanas.
“Tovar será recordado como un canciller que impulsó tratados de libre comercio como el de Israel, un Estado genocida, y el Acuerdo Transpacífico, que afectaría al sector agroproductivo de este país. Las prioridades de la Cancillería no pueden ser para beneficiar los intereses de otros Estados, por encima de los de Costa Rica”, dijo.
Observaciones de las fracciones unipersonales
Para Abril Gordienko, jefa del Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), cuesta creer que Tovar no haya informado que iba a participar en una reunión de altísimo perfil como la del Escudo de las Américas con el presidente de Estados Unidos.
“Si fue así, la presidenta tiene todo su derecho; es una decisión de absoluto resorte de ella, porque debe tener cerca a personas de toda su confianza. Me parece que don Manuel fue un muy buen funcionario cuando estuvo en el Ministerio de Comercio Exterior”, dijo la socialcristiana.
Si bien Claudia Dobles coincide con la potestad de la mandataria para disponer de los nombramientos de sus ministros, sobre todo cuando alguien no se ajuste a sus prioridades o irrespete su investidura, la diputada también considera urgente aclarar y fortalecer la política exterior de Costa Rica.
Precisamente por eso, la congresista de la Coalición Agenda Ciudadana (CAC) cuestionó que este sea el quinto año que el país falta a la cita global de la Asamblea General de Naciones Unidas, donde hay una serie de reuniones bilaterales y encuentros diplomáticos altamente estratégicos para los intereses costarricenses.
Dobles enfatizó que es fundamental definir las prioridades de Costa Rica, cuando la propia presidenta indicó estar demasiado ocupada para ir a Nueva York.
Por su parte, el jefe de Pueblo Soberano, Nogui Acosta, defendió la potestad de Fernández de remover y nombrar jerarcas.
“No entramos a valorar las razones que mediaron para su remoción. Consideramos que la presidenta, al tener ese poder, lo puede hacer sin dar ninguna explicación adicional”, comentó Acosta.
